Después de un pequeño descanso vacacional, vuelvo a la carga esta vez con un nuevo análisis de energías sobre el argumento cinematográfico o más bien sobre los hechos reales de una película que vi recientemente; “the Walk” la gran hazaña que hizo el funambulista francés Philippe Pettit cruzando sobre la cuerda floja, las dos torres gemelas de Nueva York el 7 de agosto de 1974, poco antes de su inauguración; aprovechó la finalización de las obras del World Trade Center para colarse e instalar todo su equipo para realizar su gran sueño.

Mientras veía la película iba analizando, que fuerzas y energías actuarían detrás de tan carismática y fascinante heroicidad. A veces sentimos un impulso incontrolable por hacer algo, y esa fuerza que nos empuja a realizarlo no deja de presionar hasta que lo hacemos; yo no sé a ti pero a mí me ha pasado, no a esa escala por supuesto, pero sí a un nivel de cosas o situaciones livianas, y solo cuando ya lo has hecho parece que desaparece la fuerza impulsiva, y a veces hasta te cuestionas el por qué harías tal o cual cosa; sobre todo cuando es algo que no sueles hacer así de una forma habitual. Pero como me gusta decir a mí, los caminos de Dios son inescrutables y nunca sabemos realmente que se esconde detrás de cada suceso, porque ten por supuesto que tiene una explicación; nada ocurre por casualidad, hay un plan Universal para todos y cada uno de nosotros; venimos a realizar ciertas cosas en concreto, pero al nacer, eso queda olvidado en un profundo lugar de nuestro subconsciente; al no tener conciencia de ello se tiende a olvidar el propósito de vida y a enredarse en los pormenores del camino; y por el mismo motivo tampoco tenemos constancia de cuál es nuestro cometido; vivimos de manera inconsciente en ese aspecto, por lo que el Universo nos maneja cual marionetas valiéndose de esas fuerzas impulsivas para que hagamos aquello a lo que nos comprometimos antes de venir. Pero tampoco podemos pensar que somos forzados hacer algo que no queremos pues antes de nacer lo has aceptado, o incluso lo has planeado tú mismo; y nos valemos de esas fuerzas y energías planetarias para que se den todos esos acuerdos y contratos que firmamos antes de venir. Y por eso el día de nuestro nacimiento no es casual si no que ha sido minuciosamente escogido según los movimientos planetarios para que estos se encarguen de que todo nuestro plan de vida se dé según lo acordado y también se encargan de mantener esa forma de comportarnos que nos caracteriza. Porque no tenemos una psicológia en particular por tener un signo y un ascendente en particular, si no al contrario; naces bajo el signo, ascendente y situación planetaria que mejor refleja tu verdadera esencia desde antes de nacer y eso permite que hagas todo tu trabajo aquí en la Tierra; no nacemos al alzar, todo está perfectamente organizado dentro de un plan evolutivo tanto para la Tierra como para el humano.
Y no importa si son de mayor o menor envergadura, todos tenemos acuerdos, contratos y cometidos; y cuando es tu labor hacer algo, dar un cierto servicio o aporte energético a la Tierra, no te escapas hasta que lo haces, ya se encargan los astros de presionar donde toque para que tú muevas, para que la humanidad entera se mueva. Crecemos en conjunto como grupo, constantemente nos relacionamos, intercambiamos energías, cada uno con su núcleo más cercano pero en general nos ayudamos mutuamente como colectivo, e influenciamos con nuestra energía aunque tampoco nos percatemos de ello.

Realmente las fuerzas universales actúan a través de las personas; si alguien necesita de una energía en particular y tú la tienes; “el destino” te la cruza. Y así andamos por esta vida, intercambiando esas energías imprescindibles para la evolución, tanto de la raza humana como del planeta. Lo que no mucha gente es consciente de que nuestro principal cometido en esta vida es el intercambio energético, vivimos sumidos en el plano de la materia, y nos montamos una realidad en base a lo que nuestros 5 sentidos percibe; pero no es esa “la realidad”, sino una realidad limitada a tus percepciones físicas. Es exactamente igual que en la película de “Matrix” apenas somos conscientes de lo que pasa a otros niveles de conciencia, en las demás capas multidimensionales de nuestro Ser. Nos pensamos que todo en la vida se reduce a: naces, creces, te reproduces, vives la vida de adulto con todas las complicaciones que eso conlleva, facturas que pagar, horarios que seguir, trabajo duro que realizar, hijos, responsabilidades y obligaciones y al final…te mueres,… Bueno!.. Eso realmente equivaldría a lo que viene siendo tu plano físico 3D; lo que tus ojos con el resto de los sentidos físicos pueden percibir; es una realidad sí!… Pero que equivale solo al un 4% de lo que realmente eres; el 96% restante no lo ves. Lo mismo ocurre con nuestro ADN; a un nivel físico solo se percibe un 4% y hasta hace poco, el resto del ADN, que no se percibían como activo era llamado “chatarra”; y de chatarra nada, simplemente no pertenece al plano 3D. Ahora la ciencia parece que va avanzando en la dirección correcta y se están haciendo grandes descubrimientos que parecen demostrar que verdaderamente hay otras realidades multidimensionales. Es como un holograma con diferentes capas a diferentes niveles y que como resultado final se percibe en el plano físico, pero realmente es una proyección de otras realidades, no físicas que convergen en el plano de la materia creando lo que nuestros ojos perciben como única realidad; es un Matrix realmente. Somos seres multidimensionales y lo que llegan a vislumbrar nuestros ojos no es más que ese holograma proyectado por el 96% que hay detrás y que no vemos. Así que como vamos a entender un carajo de lo que pasa a nuestro alrededor; como decía, a veces somos movidos cual marionetas para una finalidad en concreto y ni nos enteramos; pero quien mueve los hilos puede llegar a sorprenderte porque igual lo los estás moviendo tú mismo en otro plano, o los las podido mover tiempo ha. “Todo un misterio la vida es”

Te crees que vas a trabajar, a ejercer una labor por la que te pagan un salario, bueeeeno,… A saber realmente cuál es tu labor ahí; mientras tú te crees que trabajas, o mejor dicho, mientras tú 4% trabaja en el plano físico, resulta que puedes estar aportando una energía que la Tierra necesita en ese punto en concreto, para algo en concreto. Así que mi pregunta es: ¿cruzó Philippe Pettit por su propia elección o necesitaba la ciudad de Nueva York o incluso el mundo, la energía de tal azaña? Porque en la película realmente sí se percibe que hay un fuerza universal mayor, que no le permite desistir en su intento a pesar de todas las complicaciones que fueron surgiendo; nada fue fácil, y oportunidades para tirar la toalla hubieron muchas; pero no lo hizo, y te preguntas… ¿porque no desistió?…. Su impulso incontrolable de hacerlo pudo con todas esas complicaciones; la experiencia en esta vida no es fácil, siempre surgen imprevistos, pero si tienes que hacer algo en particular, no te preocupes que ya te presionan las fuerzas universales para que así suceda, a pesar de todos los inconvenientes que surjan, esa fuerza mayor que mueve los hilos no permite tirar la toalla. En mi opinión, que puedo estar equivocada claro!… eso estaba predestinado a suceder y así pasó. El mundo necesitaba de esa energía; es inspirador, motivador; es pura osadía, es valentía, es…”no hay fronteras si te propones metas” es…”hasta el infinito y más allá” es… “el cielo es el límite” y ahí estuvo él, en lo más alto de la cima de Nueva York; a 110 pisos de altura, tumbándose y levantándose en la cuerda floja, en el cielo, cruzando de una torre a otra, no le importaba morir; ya había hecho lo que se había propuesto hacer, y  era tal la paz que sintió al cumplir su meta que se pudo tumbar tranquilamente, y la azotea tenía una altura de unos 1368 pies. Impresionante!… Su actuación duró 40 minutos y porque le amenazaron los policías en cortar la cuerda; si no a saber cuando hubiera bajado.

¿Pero qué energías se esconden detrás de esto?… Veamos la influencia de los planetas de los signos.

La energía predominante, creadora del evento es la energía de Leo; que por cierto es también su horóscopo. el signo de Leo, regido por el Sol, aporta la creatividad artística, la alegría, la ilusión y la tenacidad con que fue elaborando minuciosamente todo su plan. Por supuesto no hubiera podido lograrlo sin sus cómplices y esto es la energía de Acuario, del colectivo. Por tanto la energía principal gira en torno al eje Leo-Acuario. En un eje se expresan las dos polaridades de una misma energía, en el extremo de Leo se expresa la individualidad, es la autoexpresión de la esencia más pura del Yo; es estar en nuestro centro y ser uno mismo así tal cual es nuestra verdadera naturaleza, sin condicionamientos, y es también la creatividad y el liderazgo. El arquetipo de esta energía es “el rey”.

Y en el extremo opuesto esta Acuario, donde la individualidad del Ser se disipa y toma conciencia de que forma parte de algo mucho más grande que él, el colectivo como grupo y la conciencia colectiva como forma no individual de pensamiento; por grandes que sean nuestras capacidades (Leo) no podemos hacer todo el trabajo solos, se necesita de un grupo, de un colectivo (Acuario) para trabajar en conjunto sobre una causa. Acuario por tanto rompe los límites de la individualidad y pasa a la integración grupal, a la liberación, a dejar de ser simplemente uno, para formar parte de un todo mucho más grande pero también imprevisible, hay un cese de control y autoridad, no se puede controlar la totalidad de un grupo y uno aprende a soltar y dejar que las cosas pasen cómo tengan que pasar, es por tanto liberación. Y el arquetipo es el “genio-loco” el de las grandes ideas, ideas que surgen al unir la mente individual con inconsciente colectivo, lo que Platón definió como el mundo de las ideas, el que conecta con el inconsciente colectivo ve cosas que no percibe una mente aún individualizada y de ahí lo del “loco”, pero claro,… solo ante las personas que no son capaces de ver la perspectiva que da esta visón Acuariana. Aunque en el progreso evolutivo del Ser, primero uno debe de conocerse bien así mismo y todo su potencial antes de poder integrarse como parte de un todo, por más atractiva que parezca la idea no te puedes lanzar a desintegrar tu individualidad, si ni siquiera te has terminado de definir como persona; primero uno se autodefine así mismo, conoce muy bien sus cualidades, su potencial, su labor y su cometido y luego puede integrarse en un colectivo superior, perdiendo la individualidad pero sabiendo claramente quién es y cuál es su cometido ahí.

Otra energía presente es la que aportan Marte (acción) y Venús (pasión); en palabras del mismo Philip Petit: “Si hubiera muerto en esa hazaña, hubiera sido una muerte hermosa. Nada como morir en el ejercicio de la pasión.” Ahí lo tienes, la Pasión (Venús) en la acción o ejecución de un propósito (Marte) es la clave para el éxito; sin pasión  difícilmente se alcanza un logro. El eje involucrado aquí sería el de Aries (Marte) y Libra (Venús)

Aries es pura acción, es esa fuerza de arranque; Aries inicia cosas y también derriba viejos patrones e ideales para la construcción de lo nuevo; Aries es movimiento, es esa fuerza de la que antes hablaba, que no te deja tranquilo/a hasta que haces ese algo que se te pasó por la cabeza. Todos tenemos a Aries en nuestra carta, ya depende de cómo lo tengas en tu carta Astral lo sentirás en mayor o menor medida; Yo en Aries tengo a Jupiter y además muy bien acompañado por Quirón, Lilith y Vesta, por lo que noto muy frecuentemente esa fuerza de empuje en mi espalda que me lleva a estar siempre haciendo cosas de forma impulsiva, porque la energía de Aries es superimpulsiva e infantil, y precisamente estoy aprendiendo a controlarla con su opuesto en el eje “libra”;

Aries es el “Yo” y Libra es el “Tu” y al igual que ocurría en el eje anterior primero uno conoce a fondo su Yo y luego puede integrarse en el Tú, el sentido de la evolución es de Aries a Libra, del Yo al Tú.

La impulsividad y acción de Aries (Marte) se complementa con la tranquilidad, diplomacia y armonía de Libra (Venús). A Marte le gusta conducir el coche a toda velocidad, a Venus le gusta más bien que la lleven, y sin prisas; pero Venus es la que pone la pasión. Y ambas fuerzas trabajando en perfecto equilibrio y armonía hicieron que no desistiera Philippe en su intento a pesar de todas las complicaciones.

Pero sigamos analizando, que hay más fuerzas involucradas; La energía disciplinaria de Capricornio con Saturno al frente, que si te dejas envolver por ella, y tu vida se rige por esa disciplina de hacer todo de la forma más metódicamente correcta, con constancia y total meticulosidad, en todo a lo que tus objetivos se refiere, tendrás muchas más posibilidades de alcanzar todo lo que te propongas. No me canso de repetir que Saturno hace magia, cuando uno sigue este protocolo disciplinario. Ya tenía Philippe cierto don y control de esa energía de la forma que permite que se dé la magia o el ilusionismo y hacia uso de ella en su espectáculo pero aun así, por mucho potencial que tengas, si necesitas llegar más lejos necesitas de un buen maestro; y eso hizo él; para poder sostener la cuerda desde los dos edificios, y que ésta fuera lo suficientemente segura, necesitaba que alguien experto en dicha materia lo aleccionara y Philippe fue muy meticuloso y constante hasta que aprendió bien ese arte.

Y para el final he dejado una energía que a mí personalmente me encanta por que no conoce las fronteras ni los límites; Es la energía de Sagitario, que queda muy bien definida bajo la frase “hasta el infinito y más allá”… Y en esta energía tenemos al frente al más grande de los planetas de nuestro sistema solar, el grande y poderoso Jupiter. El querer alcanzar las cumbres más altas, el hacerlo todo a lo grande, el tender una cuerda floja de los dos edificios más altos de Nueva York y andar por el cielo, eso trae Jupiter, amén del Jubileo que incluye tanto el disfrute como la devoción; porque ya tuvo que tener una fe enorme tanto en él, como en sus compañeros, como en Dios y en cuanto al disfrute, bien ha quedado reflejado en la película cuanto lo disfrutó.

Todos los planetas trabajan en conjunto para que el ser humano se mueva en la dirección que debe moverse y lo hace a través de esa fuerza universal que nos impulsa hacer determinadas cosas. Conjunciones, alineaciones, cuadraturas y todas las combinaciones planetarias necesarias se dan constantemente para influenciar a la humanidad. Nunca dejan de trabajar las fuerzas planetarias en pro de la humanidad. Y tratan de llenar las memorias colectivas del Planeta con energías productivas como las que se dieron tras esta proeza realizada por Philippe u otras similares, que aunque no sean tan sonadas se están dando constantemente, siempre hay gente valiente, osada y con la pasión suficiente como para llenar la Tierra de esas vibraciones que necesitamos como colectivo para evolucionar. Pues siempre son los especímenes más valientes de una especie los que sobreviven en la evolución de la misma.

Y volviendo a la película, ya para finalizar, me pareció preciosa y sinceramente la recomiendo. Para colofón final ésta acaba con una imponente y preciosa imagen de las dos torres gemelas, bañadas por los rayos del sol al atardecer, esa luz que embellecen todo lo que toca; impresionante y colosal escultura, rasgando los cielos de Nueva York, alcanzando la altura más elevada. Seguida de otra imagen donde el protagonista sostiene en su mano un billete con acceso ilimitado al mirador del World Trade Center;….”Dioooos” me puse a llorar como una magdalena; el día que fueron derribadas en aquel atentado del 11-S yo también tenía un billete en mis manos con destino a Nueva York. Justo el año anterior, fuimos por primera vez a esa majestuosa ciudad, que nos robó el corazón tanto a mi marido como a mí; y estuvimos dentro del Walk trade center, haciendo la cola para comprar ese billete que Philippe sostiene en su mano, para subir al mirador; acto seguido un trabajador apareció y nos dijo que estaba nublado y no se veía nada; que podíamos subir pero no veríamos más que niebla, y no merecía la pena. Ya nos marchábamos de Nueva York y nos conformamos con la experiencia de haber subido al Empire State un par de días antes, esperando por supuesto poder subir en un posterior viaje. Y no pasó mucho tiempo cuando volvimos a programar otra escapada para hacer eso que dejamos pendiente; ascender a la zona más elevada de los cielos de Nueva York; pero apenas unos días antes de nuestra partida ocurrió el trágico atentado.

Y allí estaba yo, de pie, mirando las noticias; conmocionada, con un billete a ninguna parte, con un sueño roto; jamás podría volver a verlas y menos hacer la ascensión al mirador, para contemplar desde las alturas, la gran manzana. Y allí estaba yo, de pie, con el corazón roto, sufriendo en carne el dolor de esa pérdida, tanto por las vidas sacrificadas, como por los familiares que vivirían el resto de su vida con ese dolor, y también sintiendo como cualquier americano la perdida del símbolo de grandeza de esa nación.
Hay que ver el poder que tiene una simple imagen, solo con ver esa escena, todos esos recuerdos y emociones me trasladaron a ese fatídico día. Al 11 de Septiembre del 2001; como olvidarlo; esa vibración quedó muy grabada en mi. Y cosas del destino, 3 años después decidimos casarnos en el mes Septiembre y el único sábado disponible era el 11; alé energéticamente conectada a esa fecha de por vida;y como no, nos fuimos de ruta por los EEUU. Ahora, irónicamente, celebro el 11-S cada año y espero poder celébralo por mucho tiempo. Y al menos he tenido el privilegio de poder contemplarlas con mis propios ojos 3D, y aunque ya no estén en el plano físico de la materia siempre formarán parte de esas memorias colectivas de la Tierra.

NAMASTE
Patricia Pérez.

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Después de un pequeño descanso vacacional, vuelvo a la carga esta vez con un nuevo análisis de energías sobre el argumento cinematográfico o más bien sobre los hechos reales de una película que vi recientemente; "the Walk" la gran hazaña que hizo el funambulista francés Philippe Pettit cruzando sobre la cuerda floja, las dos torres gemelas de Nueva York el 7 de agosto de 1974, poco antes de su inauguración; aprovechó la finalización de las obras del World Trade Center para colarse e instalar todo su equipo para realizar su gran sueño. Mientras veía la película iba analizando, que fuerzas y energías actuarían detrás de tan carismática y fascinante heroicidad.
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