Ser o no ser, tener tiempo o no tenerlo # Esa es la cuestión, porque siempre es cuestión de tiempo!

Realmente hay una conexión entre estas dos frases, Ser o no Ser, tener tiempo o no tenerlo. Porque cuando tenemos tiempo y hacemos las cosas que nos gustan, sintiéndonos por ello realizados entonces “SOMOS” pero cuando hacemos cosas por obligación, cosas que para nosotros no son verdaderamente importantes, cosas que no nos apetece hacer y las hacemos por compromiso, a pesar de no querer hacerlo, entonces, estamos “NO SIENDO” y eso es estar “no viviendo” porque uno vive cuando disfruta de lo que hace, así que hacer demasiadas cosas que nos tengan “no siendo” hace que además de perder un tiempo valioso de nuestras vidas, lleguemos al final de ésta, miremos para atrás y nos arrepintamos de muchas cosas, y nos digamos lo que suele decir todo el mundo llegado ese momento, “si fuera hoy, no haría esto y haría esto otro, que es, lo que verdaderamente me hubiera gustado hacer” y ojo, esto no tiene nada que ver con tomar decisiones de las que luego nos arrepintamos no!…. Tomar decisiones y arrepentirse de ellas forma parte de la experiencia de la vida, lo importante ahí es que tú has decidido en ese momento lo que más te apetecía, sin saber lo que iba a pasar; ese es el misterio de la vida, y eso también tiene cierto encanto; tomemos la decisión que tomemos siempre cabrá esa posibilidad, la consecuencia de ello te puede gustar o no, pero al menos lo habrás decidido tú, y en ese momento estabas siendo tú mismo, eso forma parte de “Ser” más que del “no Ser” porque aprendemos y crecemos a través de los errores. A veces es mejor hacer y arrepentirse que nunca haber hecho y haberte perdido esa experiencia. Pero a lo que yo me refiero es, a que tu vida no esté más llena de momentos en los que tu voluntad este anulada, y no seas tú mismo, y permanezcas por tanto “no siendo” y “no viviendo” y llegues al final de tu vida y de lo que te arrepientas precisamente sea de no haber vivido las experiencias que te hubiera gustado vivir. Valga la redundancia!!!!

Así pues, llegados a este punto propongo hacer un sincero examen de conciencia, imagina que estás llegando al final de tus días,…. Que es lo que te hubiera gustado hacer con tu vida?…. piensa que es lo que te hace feliz e intenta hacer que tu vida pueda sostener y permitir esas cosas que te hacen sentirte pleno y feliz, esas cosas que permitan que lleguemos al final de nuestra vida y no te sientas mal por no haber hecho lo que te hubiera gustado hacer. Y para que esto ocurra hay que ser muy selectivo con nuestro tiempo y no desperdiciarlo en cosas banales que impidan que hagamos lo que nos gusta o lo que permita alcanzar nuestras metas para esta vida.

Todos los días nos levantamos de la cama y nos metemos de cabeza en el diario vivir con todas sus obligaciones; te levantas y te dejas llevar, ni si quiera te planteas que lo que te apetece hacer sea una opción viable, y así, ya de buena mañana, empiezas el día anulándote como persona, anulando tu voluntad, y como un zombi empiezas la rutina que hace que todos los días sean exactamente iguales, que hace que mires para atrás y hayas vivido en un mismo día, atrapado en el tiempo, como la película. Y así año tras año, y un día miras para atrás y te das cuenta de cómo ha pasado el tiempo y de que realmente no has hecho muchas de las cosas que llevabas por mente, posponiéndolas día tras día hasta que llegue un momento en el que se disponga de tiempo; pero el tiempo jamás se detiene y una vez estamos inmersos en las rutinas no nos damos cuenta de la velocidad vertiginosa a la que pasa; llega el lunes y tú estás deseando que se pase cuanto antes, y lo mismo con el martes, y miércoles dices, vaya ya queda menos, y jueves solo piensas en viernes, y el viernes solo piensas en el sábado, y el sábado, un día que tenemos “tiempo” por fin, para hacer algo que nos gusta, se pasa en un suspiro, y siempre hay más cosas para hacer que horas tiene el sábado, pero respiramos porque aún nos queda el domingo, pero pasada la mañana ya empezamos de una forma inevitable a percibir que el lunes se acerca, y que nos sumergimos nuevamente en el torbellino rutinario que consume todo nuestro tiempo, y nos deja tristemente unas horas a la semana para disfrutar de hacer lo que nos plazca. Esto es así, y todos nos damos cuenta de ello, pero nos resignamos, y nos limitamos a vivir 1 día y medio por semana, y del resto de la semana si logramos sacar un par de horas al día para nosotros ya nos podemos dar con un canto en los dientes. Miedo me da sacar las cuestas, pero si lo hacemos en total vivimos unos dos días por semana, el resto entre dormir y obligaciones lo pasamos “no siendo”

Ser o no Ser?…. Pues visto así de momento gana el no ser. Dos de siete, no pinta muy bien!

Y ahora, y para empeorar un poco más la situación, vamos a añadir otro factor que es “la efectividad laboral”…. Lo cual nos resta humanidad y nos convierte en maquinas; no importa lo que tú quieras o pienses que es mejor, solo importa lo que te impone el sistema y las normas del lugar donde trabajes, no pienses, sólo actúa como se espera que lo hagas, no des tu opinión de lo que pueda ser mejor o no, solo cíñete a las normas porque si tú no lo haces hay otros que lo harán, así que eres completamente prescindible. Y otra vez has vuelto a ser anulado. Te resignas, te dejas llevar como zombi, “no siendo”, “no viviendo” termina el día y cuando llegas a casa ya no tienes ganas de nada, pues tu voluntad ha ido siendo anulada desde que has salido de la cama; y no olvidemos que sin voluntad perdemos toda nuestra esencia; donde queda relegado lo de “somos seres libres”, esto no es libertad; y sin libertad nos convertimos en esclavos de la sociedad; Está muy bien ser efectivos en lo que hacemos, pero la cuestión no es ser efectivo o no, sino de si realmente es esa tu voluntad o una imposición; porque si verdaderamente es tu voluntad te levantaras cada mañana con ganas de luchar por ese objetivo que te da plena satisfacción, te hace sentirte bien y para ti será incuestionable el no hacerlo de otra manera; igual tienes la suerte de trabajar en un trabajo que resulta ser vocacional y lo disfrutas, por tanto la efectividad es algo que vas a querer realizar tu mismo, sin que nadie te lo imponga; pero si por el contrario lo realizas por obligación estas anulando tu voluntad.

Pero la cuestión es, ¿se puede hacer algo por cambiar esta situación?…
Desde luego que habrán cosas que podremos cambiar y otras que no, ante todo hay que ser consecuentes; si tienes una familia que sacar para adelante, no puedes abandonar un trabajo que te da el ingreso para ir tirando, o al menos no de momento, ni tampoco te puedes poner en un plan de insubordinación si no quieres perder tu plaza; pero se pueden hacer otras cosas por supuesto, otras cosas que lo que hagan en ti sea cambiar la actitud ante las situaciones que te desagraden; recuerdas la peli de Mary Popins, la canción de “con un poco de azúcar esa píldora sabe mejor”… Pues eso échale azúcar; ¿que te hace cambiar de vibración? A mí la música, y la uso con este fin; quieres aumentar tu frecuencia vibratoria, una música que te estimule, o si quieres desestresarte, una música relajante. Aprende que tienes cierto poder para cambiar tu forma de vibrar a placer; como siempre digo todo requiere de un entrenamiento para lograr un cierto dominio; pero lo primero es saber que puedes hacerlo, y lo segundo es ir poniéndolo en práctica poco a poco, hazlo a modo de juego, ponte diferentes estilos de música o usa recuerdos de diferentes situaciones, los pensamientos son muy poderosos, e intenta con ello ir cambiado de vibración a placer, con el tiempo podrás controlarlo, y entonces ya no serás víctima de las circunstancias, y podrás tirar de toda tu efectividad porque tú serás dueño de tu persona.

Pero aparte de aprender a cambiar tu vibración a voluntad hay otro factor que también es importante y es hacer algo, a lo largo del día que permita que te sientas pleno, algo que realmente te guste y disfrutes de hacerlo, que puedas expresar de alguna manera tu voluntad, y que más que pasarte la semana esperando que llegue el sábado, te puedas pasar el día esperando que llegue “tu momento” eso hará que aunque la rutina diaria no sea completamente de tu agrado, al menos sí tengas un espacio para ti que sea gratificante, ya sea leer un libro, hacer deporte o cualquier actividad, empezar algún proyecto que te mantenga motivado, algo en lo que puedas expresar tu creatividad; o un espacio para que vayas haciendo esas cosas que siempre te habías planteado hacer, como aprender a tocar el piano, o aprender un idioma nuevo, pintar un cuadro o lo que te plazca, no importa lo que sea, lo que importa es que realices algo que te haga estar motivado.

Uno tiene que encontrar un buen motivo para salir de la cama por las mañanas, como decía, y si tu trabajo no te motiva, y no tienes posibilidades de cambiarlo, búscate la motivación por otro lado; haz algo que te llene y te haga sentir pleno, fuera de los horarios de trabajo; algo en lo que verdaderamente “seas tú” y uses a placer tu voluntad; será tu momento Zen, aunque Zen no implique necesariamente relax, una actividad cardiovascular o de alta intensidad puede ser muy Zen si con ello tú te sientes realizado, pues después de hacerlo estás en paz, contigo mismo y con el universo, y eso es “Zen total” y si logras este objetivo, habrás alcanzado un equilibrio; si no puedes ejercer la voluntad en tu trabajo, hazlo al menos fuera, pero en algún momento tendrás que hacer algo que a ti te plazca y “Ser” y vamos esto es tan importante como el comer; comes todos los días?… sií!… Te realizas como persona todos los días, aunque sea un rato?… sí o siiiiií!!!!

El Ser o no Ser ha quedado claro, y si realizamos otro balance después de estos consejos, yo diría que gana el “Ser” no?…. Seamos positivos, si gana sií!!!

Pero ahora viene lo más difícil de todo, porque,… como querer hacer las cosas que nos gustan todos queremos; el problema aquí reside, en el tiempo; como decía al principio, siempre es una cuestión de tiempo. Por desgracia también somos esclavos del reloj; esto es algo que he llevado mal mucho tiempo; “el tiempo” y valga la redundancia otra vez! Pues si la primera parte expuesta era complicada, esta podría decirse casi que es una misión imposible; a ver quién osa desafiar a Cronos, titán que controla el tiempo; por cierto es el arquetipo de Saturno, como no!… Otra batalla más a la que tenemos que enfrentarnos por cortesía de Saturno. Bueno pues yo, recientemente he decidido intentarlo, y a ver qué pasa, por probar que no quede!… He decidido hecharle un pulso y a ver quien gana!… Harta de pelear siempre contra el reloj, de no tener tiempo para mí, Harta de posponer mis metas hasta la espera de tener tiempo;…. Cosa que no va a ocurrir nunca, seamos francos porque siempre hay más cosas pendientes de hacer que disponibilidad de ese bien más preciado que el oro, que es el tiempo. Si a alguien le sobra un poco por favor que done a los más necesitados.

Y como hace uno para ganar esta batalla?.. Pues hay dos puntos clave:
Todas las cosas que realizamos a lo largo del día las podríamos dividir en dos categorías:

*LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE

*Y LO QUE CONSIDERAMOS URGENCIAS

*Por un lado hay cosas que verdaderamente son importantes y no podemos dejar de realizarlas.

*Por otro lado, hay cosas que nos van surgiendo a lo largo de todo el día que realmente no son tan importantes pero se presentan ante nosotros como algo urgente; a ver un ejemplo clarísimo, “el Wasap” … Suena el móvil y te dejas lo que estás haciendo para atenderlo, probablemente no sea importante, pero al interrumpirte parece que urge, a ver,…. Y lo miras. Te paras, contestas, igual alguien te pide algo, y para ti no es importante pero por compromiso te dejas lo que estabas haciendo y haces esa otra cosa, o te vas, o simplemente, ya que has parado y tienes el móvil en la mano, te paras a ver otras cosas, te quedas ahí enganchado, te olvidas de que el tiempo no se detiene ni un segundo y para cuando vuelves a la realidad, ya vas retrasado con tus obligaciones, y esto además, varias veces al día. Que si te paras detenidamente a pensar y sumas todo el tiempo invertido en eso, te puedes asustar; y como este ejemplo, muchos otros, de cosas que hacemos y que realmente implican una pérdida de tiempo. Yo empecé por ahí, menos Wasap, menos facebook, fuera la tele que no me aporte algo reconfortante, fuera todo tipo de actividad en mi tiempo libre que no me aporte algo productivo; y al final vas quitando cosas y resulta que sacas tiempo para hacer lo que de verdad te llena y te hace sentir bien, en mi caso escribir; con dos niñas pequeñas y todas las obligaciones que ellas traen consigo, era impensable para mí, pero eliminando ciertas cosas de mi vida que no eran tan importantes resultó haber algo más de tiempo. Parece que lo de hecharle un pulso, de momento no va del todo mal, he tenido que renunciar a cosas que también me gustaba hacer en el tiempo libre, claro, todo no puede ser, tuve que elegir lo que era más importante para mí, valoré opciones y al final me decanté por hacer un blog y escribir en mis ratos libres, porque a través de eso expreso mi creatividad y mí voluntad, pues hago realmente lo me gusta, mi frecuencia vibracional aumenta cuando lo hago y eso compensa el resto de momentos que pueda tener en el día a día, que son obligaciones y por supuesto no me hacen sentir igual. Pero tener ambas cosas es alcanzar el equilibrio; tener mucho de una y poco de la otra es lo que te va hacer sentir mal, bajar mucho tu frecuencia y entrar en una corriente de vibraciones bajas de la que te va a costar salir. Por eso de ti depende equilibrar tu balanza, y no es tan complicado, pues solo te tienes que encargar de un lado; de las obligaciones ya se encarga la vida, tú solo tienes que intentar equilibrar el peso del otro lado, dedicándote un momento al día para hacer algo que verdaderamente te haga sentir bien, que por supuesto puede ser “nada”; has tenido un día duro y te apetece hacer “nada”…. Pues hazlo!… Estas cumpliendo con eso tu voluntad, disfruta de hacer nada, ten tu momento Zen, detente, respira, Y simplemente Se!

Un saludo!
Patricia Pérez

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