El verano va llegando a su fin y nosotros a la mitad de nuestro viaje. Virgo es el último signo de la temporada estival, el último de los 6 ejes (el de Virgo-Piscis) y también marca el final del trabajo energético a nivel personal. Me explico: De los 12 signos, los 6 primeros (de Aries a Virgo) tienen que ver únicamente con el yo y con el proceso de «individuación» como diría Jung; son etapas de trabajo interno y de autoconocimiento. En verdad no aparece un otro hasta que llegamos al séptimo signo, o sea, a Libra, el signo de la balanza. Ahí es donde aparece por primera vez un signo opuesto (180°) que es un aspecto de oposición, un tú y yo; y al igual que sucede con la luna llena que refleja la luz del Sol, también esa otra persona nos ofrece a veces un reflejo de lo que somos; según la teoría del espejo es porque nos sentimos atraídos por personas de similares características a las nuestras; según otras teorías, con atracción o repulsión, es el universo el que nos pone ante nuestras sobras a través de terceros para que veamos lo que no logramos ver en nosotros mismos. Sea como fuere, el caso es que antes de llegar a Libra, no existe nada más que yo y yo mismo. Por eso podemos decir que en los 6 primeros signos predomina un comportamiento algo más egoico que en los otros 6. Pero vamos, es algo que forma parte de ese proceso evolutivo que se va dando signo a signo; estas primeras etapas son puramente de desarrollo personal. Repasemos:

En Aries nacemos, en Tauro empezamos a crecer y a desarrollar nuestros 5 sentidos y en Géminis vamos descubriendo el entorno cercano que nos rodea, empieza el proceso de conocimiento y aprendizaje. En Cáncer integramos el concepto de hogar y los roles familiares: Mamá, papá, abuelos y todos nuestros ancestros; porque Cáncer tiene que ver con el pasado, con las historia que nos preceden y con los genes que heredamos. A veces hasta los patrones de conducta se heredan y no voy a entrar en asuntos kármicos familiares pero sí, eso también se hereda. Y en medio de toda esa historieta que se va montado a tu alrededor, así sin comerlo ni beberlo, solo por haber nacido en un seno familiar en particular, resulta que tú tienes una identidad (signo de Leo), bueno más bien dos, como Clark Kent y Supermán. Una identidad falsa (Clark Kent), esa que vas adquiriendo por educación y a la que además has ido añadiendo etiquetas a lo largo de tu vida. Y luego otra que va mucho más allá de toda etiqueta social y familiar: tu supermán interior. Ese Ser que en verdad eres y que puede que ya esté despierto o aún duerma en tu interior, pero es una parte de nosotros que antes o después sale y trata de tomar el control, y va ganando protagonismo en nuestras vidas cada vez que las crisis existenciales nos fuerzan a expandir nuestra conciencia. Después llegamos a Virgo, a la sexta estación en nuestro viaje, donde ese Simba, adolesceste o adulto, no importa, toma por primera vez la riendas de su vida y actúa ya no de una forma pueril y sin pensar en las consecuencias de los actos sino desde el raciocinio y de manera responsable, siendo muy consciente de que cada acto tiene ciertas repercusiones en nuestra vida y siempre es mejor pensar en ellas antes de actuar. Eso quiere decir que en ese salto de Leo a Virgo se produce una expansión en la conciencia. Es donde maduramos, o a veces, donde la vida nos fuerza a madurar. Nos hemos quemado y de ese error aprendemos que mejor no jugar con fuego. Así aprende el humano, a veces sufriendo dolorosas quemaduras, que le vamos hacer… Sí, la próxima vez ir al planeta Namek, a ver si allí va la cosa de otro modo y se aprende placenteramente. Con lo grande que es el Universo digo yo que algún planeta habrá donde podamos aprender sin sufrir.

Virgo también es la virgen que está preparada para entregarse en matrimonio y llevar una vida de pareja (Libra). Y aquí vemos por segunda vez que Virgo es sinónimo de maduración, en este caso a nivel sexual. Por eso marca un final en ese proceso de individuación porque el siguiente paso implica ya una segunda persona, que como ya he dicho antes, en ciertas ocasiones te hará de espejo, así que cuanto más trabajado y evolucionado entres en una relación de pareja, menos reflejos percibirás de tus sombras en el otro y mejor te irá la relación. Además, cuando hay un otro ya hay retorno kármico, del bueno o del malo según sea tu interacción.

Pues bien, todo eso y mucho más que iremos viendo a lo largo de este artículo, tiene que ver con el signo de Virgo, signo en el que entró el Sol hace una semana y ahora con el novilunio se potencia, así que…, qué mejor momento para tomar conciencia de dónde estamos y hacia dónde queremos ir para poder marchar sobre pasos firmes y seguros hasta nuestra meta, minimizando los posibles altercados, pues si algo confiere Virgo es: Prudencia.

Es por tanto el momento ideal para pensar y discernir, para hacer un examen de conciencia y revisar errores sin temor de mirar atrás, ni avergonzarte de nada, de los errores es de donde aprendemos y cada error cometido ha sido una cincelada que ha ido dando forma a esa escultura del «David» que hoy eres. Ponte delante del espejo y mírate, con tus virtudes y tus defectos y piensa en cómo mejorar aún más, moldeándote tú mismo antes de que sea la vida la que lo haga a martillazos…, pues mientras estemos aquí encarnados no nos van a dejar de pulir; es un proceso que dura hasta el fin de los días. La Tierra no admite diamantes en bruto…, la otra opción como ya te he dicho antes es irse a Namek. Pero eso ya para la siguiente vida, en esta no nos queda otra que aceptar la cincelada.

 

La mujer y la espiga

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Como bien te podrás imaginar, el trabajo de este mes tiene que ver con hacer un análisis profundo de hacia dónde nos han llevado cada uno de nuestros actos. Dónde estás ahora y cómo narices has llegado hasta ahí. Seguro que en muchas de tus decisiones faltó un pelín de conciencia y ahora, desde tu experiencia actual, más de cuatro cosas no harías, pero como no podemos desandar lo caminado, mejor tenlo en cuenta para tus actos futuros.

El no medir las consecuencias de cada uno de los pasos es algo que no tolera un virginiano de pura zepa. Y eso también es otro de los trabajos de este mes. Piensa antes de actuar y mira bien por dónde pisas; ten bien presente que tu forma de caminar afecta a terceros y que cada paso que das repercute en tu vida. Y sí, ya sé que lo he repetido muchas veces pero es que en este signo todo este asunto toma especial relevancia, por eso me reitero:

Tu realidad es el resultado de cada uno de tus actos del pasado.

Cada gesto que haces, cada palabra que dices, cada uno de tus pensamientos va dando forma a tu realidad. Ya sabes, nada es inocuo. Ni siquiera las quejas y los lamentos que lo único que hacen es perpetuar aquello de lo que nos estamos lamentando. El Universo no entiende el «no», sólo entiende tu vibración. Si tú dices «no quiero caerme»… estás vibrando la palabra «caerme» ergo lo atraes, y por más que digas «no» al final caes. Porque el «no» no anula la vibración ni el significado de la palabra caer. Mejor pensar en lo que sí quieres atraer y materializar en tu realidad. Lo pasado, pasado está. Poco podemos hacer si ya nos hemos quemado más que ponernos crema y esperar que pase la molestia. Eso sí, cada paso que das hoy creará tu futuro, mejor que inviertas tu tiempo y tu energía en sembrar nuevos frutos en vez de revolcarte en el lodo.

No es por casualidad que la imagen asociada al signo de Virgo sea una mujer con alas de ángel y una espiga. Si a algún signo en particular se le puede asociar la mítica frase: Lo que siembras es lo que recoges, es precisamente Virgo. Pero como ya hemos hablado mucho de este tema, mejor vayamos al grano o a la espiga completa, porque Virgo da para escribir más que un libro, una enciclopedia.

 

Cualidades de la energía de Virgo.

¡Por dónde empezar!… hay tantas cosas dando vueltas por mi cabeza (Virgo) que es casi imposible poner orden a eso (Virgo también)… XD…

Como ya habrás podido comprobar, Virgo tiene que ver con la mente, con nuestra forma de pensar en particular, y sobre todo con el discernimiento. Ese acto de revisar todas las opciones y en base a experiencias anteriores ser capaz de actuar del modo más coherente, maduro y responsable, es lo que más predomina en una persona con mucha energía de Virgo en su carta. ¡Ojo!… No todos los que tienen Virgo como horóscopo van a ser así. Puedes ser de cualquier signo y no manifestar esas características porque estás más influenciado por otros signos según sea tu distribución planetaria. O también se puede dar el caso de que se manifiesten unas características y otras no, ya que un mismo signo tiene muchas cualidades.

Otra característica muy típica del Virgo es ser un poco «hipocondríaco»; y que ningún Virgo se ofenda porque todos lo tenemos en nuestra carta. Pero vamos, que sepas que esto viene de ahí. El obsesionarse con la salud, con la enfermedad o con cualquier cosa, no importa…, hábitos, orden, limpieza, comer sano y saludable…, etc. El comportamiento maniático compulsivo viene de nuestra energía de este signo. Si te pasa algo de esto seguro que tienes planetas activando Virgo en tu carta. Pero tranquil@ que tiene solución. En el siguiente artículo veremos como neutralizar ese exceso de Virgo con un poco de la actitud pasotista pisciana, ya sabes, el típico «me la trae al pairo». Pero lo dicho, eso será en el siguiente cuando veamos el eje completo; ahora sigamos con Virgo porque para poder templar el agua necesitas tener ambas, la fría y la caliente.

El equilibrio de este eje no se alcanza siendo pasota y ya, sino precisamente conociendo bien ambas polaridades y aplicando además esa cualidad característica del signo de Virgo que es el discernimiento. Y eso es algo que necesitamos para templar bien las aguas, para equilibrar las energía en cualquiera de los 6 esjes, porque es desde nuestra energía Virgo que utilizamos el raciocinio. Por tanto, estudiar esa area de nuestra carta nos permite conocer realmente cómo funciona nuestra psique y nuestros procesos mentales y patrones de pensamiento. Casi nada ¿verdad?… Psicología pura y dura. Eso también es Virgo.

 

Pienso luego existo

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—Mercurio es el planeta que rige el signo de Virgo. También regía el de Géminis, no se si lo recuerdas.

—Sí, lo recuerdo.

—Pues rige ambos signos. Es el planeta que afecta nuestro pensamiento y lo hace de dos modos distintos, digamos que actúa a dos niveles de profundidad. En el signo de Géminis se encarga del aprendizaje básico y sencillo; podría decirse que se dedica a acumular información. Y en Virgo ya hemos ganado cierto grado de madurez y aparece una inteligencia algo más elaborada. Ahí empezamos a comparar y relacionar ideas; y a sacar conclusiones a lo «Sherlock Holmes» porque interviene el hipocampo, nuestro almacén de datos. En Virgo revisamos todo lo aprendido y en base a esa base de datos (¡valga la redundancia!), y después de pensarlo mucho, entonces es que actuamos. Un Virgo, no reacciona, lo piensa todo fríamente (es signo de aire), es un magnífico estratega; primero se marca una estrategia y después mueve ficha. Es el organizador detrás de bambalinas. La mente detras de la acción. Por eso este signo tiene que ver con el raciocinio.

—Ya. Pienso luego existo.

—¡Equilicuá!… Virgo es la mente del filósofo, o más bien la del psicólogo, que se ciñe a unas bases ya establecidas, al filósofo le gusta trascender lo establecido (Sagitario). Pero vamos, es la mente inquieta que no deja de darle vueltas a un mismo asunto, y lo analiza desde todos los puntos de vista posibles y lo disecciona. Lo monta y lo desmonta hasta encontrarle el sentido, o la perfección cuando se trata de hacer cosas con sus manos. ¿Recuerdas a Sylar, personaje de la serie Heroes?…

—El que abría las cabezas.

—Y relojes sí. Pues eso hace Virgo. Siente la necesidad de desmontar las cosas para ver cómo funcionan. Lo estudia y además aprende a repararlo. También es la mente que crea esos mecanismos. Leonardo da Vinci tenía Virgo en su medio cielo, la casa de la profesión, no podría ni de coña, trabajar en otra cosa que no fuera eso. Además tenía a Neptuno ahí emplazado, el planeta de las ideas fantasiosas, de ahí todos sus inventos. Así que, aunque no era Virgo de Sol, eh ahí una mente muy virginiana, en su caso en el área de la profesión.

—Y hablando de abrir cabezas. El que pensó en estudiar el cerebro de Einstein para ver por qué era un fuera de serie tendría mucho de esta energía de Virgo, ¿no?

—Exacto. Einstein mismo tenía mucho de esta energía. Urano en Virgo. Y Urano es el planeta de los visionarios, así que sí, una mente adelantada a su tiempo por esa configuración planetaria. ¿Sabés?… Mejor mirarle la carta astral que el cerebro pero claro, si alguien no hubiera tenido esa inquietud de abrir cuerpos humanos para ver cómo funcionábamos por dentro, hoy no existiría la medicina tal y como la conocemos. Para una mente muy virginiana todo debe de estar en orden y funcionando productivamente incluida la salud, por eso todo el tema sanitario también tiene que ver con Virgo. Pero eso llevado al extremo es lo que genera esa característica típica virginiana: «el hipocondríaquismo»; por no entrar en otras para no herir a nadie. Pero ya sabes, nada en exceso es bueno, obsesionarse por la salud deriva en enfermedad tanto física como mental, porque el Universo no entiende el «no» y lo que vibras es lo que atraes. Y esa característica virginiana es un arma de doble filo, cuando se obsesiona con algo, no puede quitárselo de la cabeza y sea o no sea cierto, y sea bueno o malo, al final llega a materializarlo.

—Entiendo.

—El principal factor para materializar es sostener un pensamiento y no soltarlo hasta que llegue a 3D, porque hay un lapso de tiempo desde que deseas algo hasta que eso se materializa en tu realidad. A veces nos cuesta materializar porque pedimos pero después nos olvidamos de eso, y ya no emitimos esa vibración, y aunque venga de camino no nos llega ese paquete.

—Como no lo vibres no lo atraes.

—Pues sí, a menos que sea algo que te llegue por destino, así es. Si pedimos una vez y lo olvidamos, no lo alcanzamos. Es más, como haya otra persona vibrando exactamente así y tú ya no lo estes haciendo….

—¿Se lo lleva?…

—Equilicuá. Pero en Virgo nos sostenemos por defecto. Si a alguien muy virginiano se le mete algo en la cabeza…, ya puede llover o tronar. Lo que…, ya sabes…, el cómo nos afecte a cada uno va a depender de dónde esté ubicado ese signo en nuestra carta. Aunque sea Virgo tu horóscopo. No es lo mismo tenerlo en el área de pareja, que en el área de la economía y los recursos, que en el área de tu día a día, o sea,  tu casa 6; ahí te afecta en todo lo que hagas desde que levantas hasta que te acuestas. Vamos, como si fueras un Virgo de Sol.

—Ya, pues no te pienso decir donde lo tengo.

—Entonces no te voy a decir cómo te afecta.

—Tranquila que ya me hago una idea.

—¿Sabes?… El ser reservado es algo muy virginiano. Me da que tienes mucha de esa energía… ¿No serás un poco hipocondríaco?…, ¿o maniático del orden y la limpieza?

—No insistas, esa información no es relevante, no te lo voy a decir.

—Así hablaría un Virgo precisamente, lo cuál confirma mis sospechas, mucha energía virginiana. Pero vale, no insisto, continuo. ¿Por dónde íbamos?… Ah sí. Por las obsesiones.

—¡Sí! Respecto a eso te quería preguntar… ¿Qué hacer cuando algo se nos mete en la cabeza y no nos lo podemos sacar?… ¿Hay alguna solución?….

—Bueno sí, ya te lo dije. Aplicar un poco de Piscis. Meditar. Desconectarse de ese pensamiento. El dejar la mente en blanco o…, cambiar un pensamiento por otro.

—Un clavo quita otro clavo.

—Sí, ese es el método más sencillo para un Virgo. Pedirle que no piense es un imposible. Por eso hay muchas personas que no pueden hacer meditación. Eso de no pensar es impensable para un Virgo. En todo caso una meditación activa, donde la mente pueda sostenerse en un único pensamiento: Una playa paradisiaca, un paraje con una cascada de agua, un jardín zen, la cima de una montaña… Algo donde la mente virginiana se pueda entretener recreándose en los detalles. Eso es más que suficiente. Dejemos lo de la mente en blanco para los piscianos que son lo opuesto a Virgo. Ellos sí pueden, lo de no pensar en nada en concreto se les da genial.

—OK. Tomo nota

 

Virgo es el problema y es la solución.

Este signo tiene algo curioso que no tienen los demás y es que es su propio antídoto. Es cierto que un clavo quita otro clavo y que una obsesión puede quitar otra. Un hábito nuevo quita uno viejo, una ficha del ajedrez tira a otra, lo inteligente aquí es mover ficha estratégicamente, sabiendo que las consecuencias de ese clavo nuevo te van a resultar más beneficiosas. ¡Cuidado no vaya a ser peor el remedio que la enfermedad!…, pero vamos, lo Virgo con Virgo se sana. Debe de ser el único signo que se cura con su propio veneno. Curioso ¿verdad?…

Por eso Virgo es el neurótico y también el psiquiatra. Es el paciente pero también el terapeuta. Es el enfermo y es el médico. Es el filósofo y el aprendiz de filosofía. Es el que sufre algo en carnes y de lo aprendido enseña a otros a superar su enfermedad, o su trauma. Es el maestro herido, en mitología griega: Quirón. Por eso a Virgo se le asocia también con este asteroide. Si no sabes de mitología te hago un breve resumen porque ayuda a entender mejor esa cualidad virginiana y también lo que mueve ese asteroide en nuestras vidas según lo tengamos emplazado en nuestra carta. Pero si te interesa conocer su historia completa mejor búscala; yo, para no excederse demasiado voy a seguir en la línea de ir al grano.

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Cuenta el mito que Quirón fue herido accidentalmente por Hércules, que era uno de sus grandes amigos. El héroe estaba peleando con otros centauros y sin quererlo disparó una de sus flechas contra él hiriéndolo en una de sus patas; más exactamente, en la zona de la rodilla.

Desde aquel accidente no dejó ni un segundo de padecer aquel agudo dolor. Y como se le había dado el don de la inmortalidad, aquel sufrimiento no tenía fin por lo que suplicó a los dioses la oportunidad de ceder su inmortalidad para poder morir y escapar de tanto sufrimiento.

 

Por eso este asteroide en nuestra carta nos habla de dónde está nuestra herida o trauma del pasado. Pero habla de un dolor que trae consigo una maestría, habla del aprendizaje que hay detrás de toda experiencia traumática dolorosa. Después de haber tenido una experiencia sabes guiar a otros. Después de haber superado una enfermedad o un trauma psicológico puedes ayudar a otros a superarlo, puedes incluso hacerte psicólogo, y de los buenos, porque lo has sufrido en carnes.

Por eso a Quirón se le relaciona también con las profesiones de médico, psiquiatra y psicólogo. De hecho, la palabra “Quirón” etimológicamente significa ‘hábil con las manos’ o ‘el que cura con las manos’. La palabra quirófano se deriva de este personaje. Curioso ¿verdad?… las curiosidades son muy de Virgo, y en todos los sentidos, tanto en el de aprender curiosidades como en el de higiene y limpieza.

Virgo: virtudes y talentos

En el área Leo de nuestra carta vemos nuestros dones y capacidades innatas. Algo que ya traemos de serie y no nos cuesta ningún esfuerzo llevar a cabo. Virgo por el contrario es un área de nuestra vida donde desarrollamos nuevas habilidades, virtudes y talentos; también dónde recogemos el fruto de nuestro trabajo. Virgo es la hormiga trabajadora que después de su labor obtiene la recompensa. Nos habla por tanto de todas esas capacidades adquiridas a lo largo de nuestra vida a través de nuestra práctica diaria y también de esas tareas que se supone que hemos venido a realizar en esta vida, algo que nos comprometimos a realizar o a estudiar antes de venir a encarnar. Porque nunca hacemos nada así sin más, siempre hay algún motivo detrás de cada cosa o tarea que realizamos, bien sea por factores kármicos, o bien por destino, siempre hay un motivo detrás de lo que vivimos. Todo tiene un sentido y una razón de ser y eso también tiene que ver con este signo; la finalidad, la productividad, el qué y para qué; «qué hago, cómo lo hago y para qué lo hago» es muy de Virgo.

Pero el reto en el signo de Virgo no es trabajar, sembrar y recolectar las espigas de nuestra cosecha; ni desarrollar nuevos talentos como obra de nuestros continuos esfuerzos; como ya comenté al principio, el verdadero reto de este signo…, lo más jodido y complejo…, es saber separar el grano de la paja. «El discernimiento» es el auténtico reto. Lo que nos lleva al trabajo de Hércules en este signo.

 

El robo del cinturón de Hipólita

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Es cierto que en ese proceso evolutivo que vamos haciendo signo a signo, después de Leo aparece una expansión de la conciencia que nos confiere un cierto grado de inteligencia. Eso es un don que adquirimos gracias a esa experiencia acumulada y lo que se nos exige una vez superado el reto anterior es que actuemos en coherencia a ese grado de conciencia que acabamos de adquirir. «Todo poder conlleva una responsabilidad» ya lo decía el tío Ben. Pues con la expansión de consciencia sucede lo mismo, no se espera el mismo comportamiento de un niño que de un adulto, por eso en Virgo se nos exige que actuemos en base a nuestro nivel de conciencia (Leo es el niño y Virgo el joven adulto). Por lo que inevitablemente, superada esa prueba del león de Nemea, la vida o el Universo nos pone a prueba a ver si en verdad hemos evolucionado y somos capaces de utilizar esa armadura de piel del león como un verdadero héroe y no como un niño pueril e irresponsable. En Virgo se espera de nosotros que actuemos como un homo sapiens sapiens, utilizando el neocortex en vez de dejarnos llevar por el cerebro primitivo reactivo, que nos hace actuar sin pensar.

Y para que no te sientas mal ya te adelanto que ni Hércules pudo superar ese reto. Sí que logró cumplir lo que le pidieron, que fue robarle el cinturón a Hipólita para entregárselo a la hija de Euristeo. Podríamos decir que ante lo humano (la prueba impuesta por Euristeo), alcanzó su cometido, pero ante la justicia divina o el Karma, fue fracaso y medio; y de los que tienen retorno negativo además; que vendría a ser retroceder casillas en el tablero de juego de nuestra vida. O sea, involucionar. Se te juzga siempre en base a tu nivel de cosnciencia. Obviamente, más la expandes, más severo es el ojo que te juzga. Y el modo que tuvo de actuar Hércules, típica actitud humana, es precisamente algo que lo dioses no toleran, alcanzar un logro a costa de que el otro pierda, y en este caso además fue la vida. Error garrafal. Pero mejor te cuento la historia y ya después profundizamos y discernimos juntos a ver que conclusiones sacamos (Virgo).

En la siguiente prueba fue la hija de Euristeo la que pidió a su padre que Hércules le trajera el cinturón de la reina de las Amazonas, hijas de Ares, el dios de la Guerra. Y Hércules junto con algunos otros héroes fueron a buscar el cinturón prestos a batallar por él, aunque no fue necesario porque Hipólita prendada del heroe y sus hazañas accedió de buena gana a entregárselo. Pero Hera, que no quería que el hijo Zeus se ganara un lugar entre los dioses, muy agraviada por la facilidad en que Hércules había conseguido superar el reto, intervino a lo villano de Marvel para malograr su empresa, haciendo circular falsos rumores entre las Amazonas y estas pensando que su reina corría un grave peligro atacaron y se abrió una batalla innecesaria donde nuestro héroe terminó matando a Hipólita, cuando ella en verdad no opuso resistencia alguna a entregarle lo que le pidió. Pero al igual que sucede entre nosotros, corrientes humanos, las habladurías fueron suficiente motivo para enzarzarse en una fútil batalla. Y tal vez no fuera culpa de Hércules el inicio del combate, pero sí fue el responsable de la muerte de Hipólita y eso tiene retorno kármico.

No somos culpables pero sí responsabilidades de cómo reaccionamos ante las circunstancias de la divina providencia.

Que te veas envuelto en cualquier entuerto, por circunstancias ajenas a ti, no te da derecho a reaccionar de forma violenta sin pensar en las consecuencias de tus actos. Y ya no te cuento si en ese reaccionar sin pensar salen malheridas o perjudicadas otras personas. La realidad a veces engaña y la verdadera prueba (ante la ley kármica) no era robar el cinturón, sino no haberse dejado llevar por la inercia de la situación que tiró de él hacia la batalla sin pararse a cuestionar si no habría algo más detrás que aquel injustificado agravio. Hércules se limitó a pensar que había sido engañado por Hipólita y el acuerdo entre ambos no era más que una trampa. Pero se equivocaba porque Hipólita lo amaba. La historia hubiera sido muy distinta de haber hablado entre ambos. Pero claro, ese tipo de situaciones forman parte del juego de la vida. Son precisamente donde el Universo nos pone a prueba para ver nuestra capacidad de discernir lo que está bien de lo que está mal.

 

Moraleja: No reacciones sin pensar qué puede haber de verdad o de falso en cualquier situación, ante cualquier rumor, o cualquier circunstancia en la que te veas envuelto. Pregunta antes de actuar, piensa fríamente antes de reaccionar. Se más virginiano. Utiliza el neocortex, el raciocinio, el discernimiento… y podría quedarme más rato hablándote de Virgo, aún queda mucho en el tintero, ya te dije que da para una enciclopedia, pero me reservo esa información para cuando veamos el eje Virgo-Piscis. Orden Vs Caos. No faltes a la cita. XOXO.

 

Un cordial saludo

Patricia Pérez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Luna nueva de Virgo ♍️
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En este artículo veremos como nos influencia la energía de Virgo en nuestra vida cotidiana.
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