Hace poco, ayudando a mi peque con los deberes de religión vimos una parábola de Jesús que no conocía, y que me pareció muy chocante dada la similitud que tiene con la ley de la atracción tan de moda y conocida en los tiempos actuales pero sobre la que ya hablaba Jesús hace más de 2000 años; en verdad de todos es bien conocida la frase de “pedir y se os dará” pero esta parábola del amigo inoportuno, no tan conocida, o al menos no para mi, la ilustra a la perfección. Y hoy decidí compartirla porque aunque es muy sencilla da para mucho. Un hombre recibe una visita de un amigo a deshoras y como no tiene nada de comer para ofrecer decide salir a buscar algo y en mitad de la noche le toca la puerta a otro amigo que dormía plácidamente para pedirle pan. El hombre que dormía insistió en que no eran horas para andar molestando, pero el amigo que tenía la necesidad de pan pidió y pidió hasta que el hombre que pretendía descansar y que no le molesta, al final por no oírlo más se levantó y se lo dio para que se marchara y lo dejara en paz. Y lo curioso es que así nos decía Jesús que hay que pedir a Dios, o si prefieres a ese principio creador. Hay  que pedir e insistir e insistir y pecar de pesados antes que de escuetos, y no confundir en absoluto el hecho de ser pesados pidiendo con el de no respetar la divina voluntad, en última instancia, la voluntad de Dios está por encima de la nuestra, lo que no puede formar parte de nuestra vida porque nos alejaría de nuestro destino, no va a llegar a nosotros por más que lo pidamos; pero eso no quita que dejes de pedirlo porque realmente tú no sabes si eso puede llegar a ti o no, por lo tanto hay que intentarlo, hay un gran margen de vivencias  dejadas a nuestro libre albedrío que van a depender de que nos lo curremos o no y es ahí donde entra esta enseñanza de Jesús. El “no” ya lo tienes, qué es lo peor que puede pasar,…. ¿que te llegue y genere algún cambio en tu vida?… pues todo logro alcanzado lleva consigo un cambio al entrar a formar parte de nuestra realidad, y eso puede que te guste o no pero todo es cuestión de ir ensayando sobre la marcha;  se va pidiendo y se puede ir logrando o no, pero en ese proceso nos movemos y evolucionamos enormemente, y desandamos si hace falta y corregimos la ruta, en esencia eso es la vida, y aquello que pedimos a veces no es más que la zanahoria que hace que nos levantemos por la mañana con ganas de seguir avanzando, eso tenlo claro, puede que la alcances o no, pero lo que sí va a pasar es que te vas a mover mucho más que no tienes una zanahoria y a fin de cuentas eso es lo que importa. Visto desde esta perspectiva “el pedir” es algo productivo y nos ayuda a avanzar.

 

Pero detrás del sencillo concepto de pedir, e insistir e insistir, que vemos en esta parábola, se esconde otra gran verdad que hace que funcione o no la ley de la atracción en nuestras vidas y es que,…. “conforme vibras, así atraes a tu vida”… cada deseo pedido requiere de una vibración en particular, cosa que hacemos con total facilidad en el momento que se hace la demanda, por ejemplo,… el típico deseo de la tarta de cumpleaños, se pide, se sopla y poco después cambiamos de pensamiento y con ello de vibración y nos olvidamos, y lo que no hay que olvidar es que lo similar atrae lo similar y si cambiamos de frecuencia vibratoria al cambiar de pensamiento y ya no la retomamos más, o no la sostenemos el tiempo suficiente, lo que pedimos no nos llega, de ahí que el Oriente se utilicen los mantras, puesto que ayudan a permanecer en una vibración determinada durante más tiempo, o cada vez que se desee se puede repetir el mantra mentalmente volviendo con facilidad a mantener esa vibración determinada. Aquí la cuestión es, eres capaz de mantenerme en una vibración determinada el tiempo suficiente como para alcanzar aquello que pediste?….. Sabes lo que tienen los minerales de lo cual carecemos los humanos, a menos por supuesto que uno entrene esta cualidad, pues es permanecer inalterables en una misma frecuencia vibratoria, y de ahí que sean tan buenas herramientas para ayudarnos con esa finalidad, la de generar cambios en nuestra vibración. En Feng Shui se utilizan cristales para armonizar la casa ya que estos permanecen inalterables los pongas donde los pongas y por más hostilidad o perturbación que haya en el ambiente, un cuarzo siempre es un cuarzo y nunca cambia su vibración,….¿eres capaz de permanecer tú en la misma vibración hasta que logres lo que has pedido?… y ya sé que no somos piedras y no se puede sostener uno las 24h en la misma vibración,…¿pero podrías volver a voluntad a esa vibración varías veces al días y sostenerla por un tiempo determinado como para hacer de imán y atraer algo determinado a tu vida?… en caso de que ese algo sea para ti por supuesto, pero ahí reside la clave del éxito. Primero tienes que entender que tienes acceso a muchas más cosas de las que piensas, pero no sabes exactamente cuáles son y no te queda otra que aceptar primero la divina voluntad y después pedir, y pedir,…. que ya nos lo dijo Jesús, a fin de cuentas pedir y pedir y pedir no es más que vibrar y vibrar y vibrar en una determinada frecuencia que inevitablemente atraerá a tu vida eso que vibras. De ahí también la importancia de empezar a dominar nuestro pensamiento a voluntad, pues este es el que nos hace vibrar de una determinada manera, pensamientos negativos atraen situaciones de ese calibre a nuestra vida, y siento decir que ese es el primer y más importante paso, el controlar el pensamiento y no dejar que él nos controle a nosotros y el devenir de nuestra vida. Y bueno, poco más que añadir que recomendar la meditación y la repetición de mantras para empezar a trabajar sobre el dominio de la mente y el pensamiento y de mientras se entrenar uno no olvidar el poder de lo sencillo y esa era la quintaesencia de las enseñanzas de Jesús, la sencillez de sus parábolas para manejar conceptos de un alto nivel evolutivo, pedir e insistir e insistir es algo que bien sabemos hacer  desde niños, pues ale,…… pide, pide, que al que pida le será dado.

 

Un Saludo!

Patricia Pérez!

 

 

 

 

 

Summary
Article Name
La parábola del amigo inoportuno
Description
Hace no mucho, ayudando a mi peque con los deberes de religión vimos una parábola de Jesús que no conocía, y que me pareció muy chocante dada la similitud que tiene con la ley de la atracción tan de moda y conocida en los tiempos actuales pero sobre la que ya hablaba Jesús hace más de 2000 años; en verdad de todos es bien conocida la frase de “pedir y se os dará”
Author
Publisher Name
La Expansión del Ser
Publisher Logo
Compartir: