Una enseñanza de la cual hablo mucho en mis clases es, que no hay nada en el universo que permanezca estancado, la esencia más pura y el propósito de la creación es evolucionar. Solo hay dos caminos, o avanzas o retrocedes, jamás podemos permanecer estables en un sitio, porque aunque a simple vista parezca que estamos igual, realmente estaremos retrocediendo. Evolucionamos o involucionamos. A mis alumnos les digo, que un paso adelante por pequeño que sea evita precisamente el ir para atrás. Y esto es aplicable a todas las áreas de la vida; vale tanto para nuestro cuerpo físico, como para nuestras capacidades intelectuales, como para nuestras destrezas de cualquier ámbito. En lo que dejamos de trabajar e invertir nuestros esfuerzos se produce una involución y un deterioro o pérdida de nuestras capacidades. Por tanto es importante tener claro que es lo que no queremos perder y dedicarle algo de tiempo a ello, ya sea al mantenimiento del cuerpo físico, nuestra memoria, o nuestros talentos. Todo lo que dejemos de practicar sufrirá de un retroceso o deterioro. Está claro que en la naturaleza todo tiene un principio y un final, y antes o después todo termina desapareciendo, el Universo sigue este principio de entropía, tiende al caos y al deterioro, las montañas se erosionan, la gente envejece y la vida a fin de cuentas no es más que una lucha contra la entropía, pero aún así, el abandono hace que el proceso del deterioro llegue muchísimo antes de lo previsto y esto hace que se viva mucho tiempo con unas capacidades inferiores de las que se deberían de tener, simplemente por el abandono de uno mismo. «Total me voy hacer viejo igualmente»… Y por ello te vas hacer viejo 20 años antes?…. Y te vas a perder 20 años de poder vivir en unas buenas condiciones físicas, intelectuales y con buena salud?… O vas a dejar de hacer las cosas que te gustan por estar limitadas las capacidades de tu cuerpo por no haberlo cuidado?… Hay personas de 90 años haciendo posturas de Yoga súper complejas, porque nunca han dejado de hacer esa actividad, y han mantenido todas sus capacidades. ¡Que nos limita la edad!…. Quien dice eso?… Nos limitamos nosotros mismos!… Uno se puede morir de viejo manteniendo bien todas sus capacidades. Solo depende de cuánto te importa a ti, como para dedícale el esfuerzo suficiente a no perder tus facultades. Si no te merece la pena tal esfuerzo, tampoco te quejes del deterioro, ni le tires la culpa a la edad, no es la edad eres tú y tu actitud ante la vida lo que predetermina tu evolución o involución en el ámbito que sea. Puedes estar evolucionando hasta el día de tu muerte, entonces cesará el proceso por causas naturales, pero no por tu abandono, eso se llama pereza, que es el peor de nuestros males y una de las principales causas de todos nuestros deterioros. Otra por desgracia es la enfermedad y los accidentes pero aún así, a lo largo de toda la existencia han habido personas para las que esto no ha supuesto una limitación, siendo un ejemplo y una inspiración para el mundo entero de cómo a veces uno puede llegar muy lejos a pesar de todas las limitaciones, más lejos incluso que gente sana y joven y lo único que marca la diferencia es su actitud ante la vida y las adversidades. Hay quien ve en estas situaciones complicadas una gran oportunidad de superarse a sí mismo y de crecer y evolucionar.

Mi campo laboral es el del mantenimiento del cuerpo físico a través del ejercicio, y en mis clases doy mucha importancia a esto, no sólo doy la clase sino que inculco unos principios para que sean conscientes de la importancia de cuidar el cuerpo pues solo tenemos uno, y el intentar mantenerlo en las mejores condiciones es lo único que nos asegura llegar a edades avanzadas en plenas facultades, salvando claro está, posibles accidentes contra lo cual no se puede luchar, pero tampoco usemos esto como pretexto, porque hasta de las lesiones por accidentes se sale con una buena rehabilitación y una actitud positiva que permita crecerse ante las adversidades, como antes comentaba. Es más, a veces bajo ese tipo de circunstancias complicadas uno es capaz de hacer mayores esfuerzos que en condiciones normales, aunque no lo creamos, esto forma parte de toda la naturaleza humana, el instinto de superación y es además lo que le da sentido y aliciente a la vida. Los retos!!!! Los necesitamos para crecer y superarnos. Todos pasamos por crisis, situaciones que nos pone la vida para que nos superemos a nosotros mismos pues si el ser humano está cómodo no hará nada por crecer y mejorarse. Y voy a citar ahora unas palabras de Carl Jung que me gustan mucho porque definen muy bien esta naturaleza humana, pero antes un inciso sobre él por si el lector desconoce la filosofía de este gran pensador. Jung (1875-1961) Psicólogo y a la vez amante de la parapsicología, Astrología y demás «ciencias no demostrables», en un principio fue compañero y colega de Freud, pero el interés por lo Oculto de Jung y el hecho de querer fusionar lo espiritual con el pensamiento filosófico de la época, hizo que se distanciaran. Jung creía en cosas que la ciencia no podía comprobar mientras Freud se centraba en lo científicamente comprobable y eso supuso la ruptura de su relación. Jung fue fundador de la psicología analítica, y a diferencia de Freud que echaba la culpa de los comportamientos psicológicos a los condicionamientos sufridos en la infancia, o a los instintos sexuales reprimidos, buscando siempre una causa para cualquier comportamiento patológico, (se centraba en la causalidad) Jung, visionario por aquel entonces, se centraba en otro principio, en que todo lo sucedido tenia un porqué y una razón de ser, una finalidad y un mensaje que aprender, porque para Jung todo en el universo está conectado, y evidentemente todo ocurre para que se produzca una evolución. Con esta filosofía escribió obras como: sincronicidades, arquetipos y tipos psicológicos entre otras, y con ello se distanció mucho del pensamiento de Freud y otros psicólogos contemporáneos.

Y sin más dilación, cito sus palabras:

«Nadie desarrolla su personalidad porque se le diga que es bueno y oportuno hacerlo. Jamás la naturaleza se ha dejado imponer mediante bondadosos consejos. Solo una causa eficaz que crea un apremio pone a la naturaleza en movimiento, incluso la naturaleza humana. Sin una necesidad nada cambia, aún menos la naturaleza humana que es inmensamente conservadora por no decir inerte; es necesario una grave necesidad para estimularla fuertemente. Así, el desarrollo de la personalidad no obedece a ningún deseo, ninguna orden, ningún aviso. Solo obedece a la necesidad; es preciso que sea motivado por la coacción de un destino interno o externo»

Sabias palabras que describen muy acertadamente nuestra naturaleza. El ser humano no atiende a consejos de nadie, por sabio que sea quien lo de, a menos que una necesidad mayor le empuje hacerlo. Y si todo en su mundo está en orden, tenderá a la comodidad y hacer «nada» para evolucionar. Como no nos va a poner la vida las trabas que necesitamos para avanzar, si no lo vamos a hacer de otra manera, y como siempre se ha dicho la naturaleza es muy sabia y sabe lo que se hace, y nada en esta vida pasa por casualidad. Yo pienso igual que Jung!…. La mayor parte de las veces que estamos pasando una situación complicada no somos capaces de ver el trasfondo, pero cuando pasa un tiempo determinado, y todo vuelve a la normalidad, entonces sí tenemos la capacidad de ver con claridad, todo lo que nos aportó y nos influenció esa situación en concreto, y hasta podemos ver qué lección pretendía enseñarnos la vida con ello, después de la tempestad siempre llega la calma y con la ella también llega esa claridad mental que permite ver el trasfondo de las situaciones vividas.

El carbón sometido por la naturaleza a muy altas presiones y temperaturas da como resultado diamantes, dando así lo mejor de su potencialidad, y del mismo modo actúa también la naturaleza con nosotros, nos somete a las mayores presiones para que demos lo mejor de nuestra potencialidad. Todos venimos con dones en potencia para desarrollar pero si no lo hacemos se quedaran ahí, en potencia de haber sido algo que nunca será y habremos desperdiciado la oportunidad de ser diamantes, o de haber hecho algo por lo que sentirse orgulloso. Cuanta gente dice, en un momento de su avanzada vida, «yo podría haber sido tal o cual cosa, porque tenía talento para eso»…. Pero no lo hizo, y se siente mal por ello, y así muchos diamantes se quedan sin desarrollar; la naturaleza no quiere que eso ocurra y nos empuja para ayudarnos, no para ahogarnos, como bien se dice «Dios aprieta pero no ahoga»…. Claro!… Eso hace, empujarte hacia la dirección correcta, no pretende que perezcas en el intento. Y si solo somos capaces de cambiar bajo situaciones extremas, la vida nos pondrá en ellas muy a menudo, para que demos lo mejor de nosotros, para pulirnos a base de presionarnos; sin embargo si abrimos los ojos y nos damos cuenta del sentido de la vida y de que es necesario ese crecimiento personal, nos lo curramos por nosotros mismos y somos capaces de avanzar solos hacia adelante, la vida ya no nos podrá en esas situaciones, o al menos no con tanta presión, porque situaciones complicadas siempre habrán, ya que es el modo de aprendizaje en esta vida, a través de las experiencias. La naturaleza tiene que seguir su curso, y ese curso es siempre evolucionar. Y sabiéndolo, tú qué prefieres?…. Avanzar hacia adelante y que la vida te apoye y las cosas a tu alrededor empiecen de una vez a marchar bien, y te sientas pleno y feliz, lo cual te seguirá dando fuerzas y ánimos para continuar en la misma dirección; o vas a dejarte vencer por la pereza, no haciendo nada o moviéndote en contra de toda naturaleza y a sabiendas de que la vida te va a poner todas las trabas posibles en ese camino para que no sigas por el?…. Solo piensa en ello, pues ahí reside el secreto de la felicidad!!! En el arte de evolucionar!!!

Un Saludo!P.P.

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