8. El viaje del héroe: Aries 13

Los días pasan y el Sol (nuestro héroe interior) sigue avanzando grados en el signo de Géminis. El 14 tendremos el plenilunio donde la Luna se colocará enfrente del Sol, en el signo de Sagitario, activando así la energía de esos dos signos opuestos. ¿Y para qué nos valen esas dos energías?… Pues para todo lo que tenga que ver con procesos mentales. Y como ya venimos viendo en artículos anteriores, cada plenilunio nos sirve para practicar el arte de moverse por los ejes con la finalidad de equilibrar esas dos energías opuestas, que a veces tienden a estar desequilibradas en nuestra vida. El temple, ¿recuerdas?… Pero para eso necesitamos conocerlo a fondo, así que venga, aprovechemos la energía geminiana que favorece el aprendizaje, y la sagitariana que nos permite ir más allá, y vamos a estudiarlo en profundidad. Como Zeus manda.

Géminis-Sagitario es un eje mental, cognitivo, intelectual. Es el eje de la consciencia y del crecimiento personal. Donde aparece el lenguaje que permite que podamos interactuar entre nosotros, entendernos, analizarnos, analizar la vida e interpretar cada experiencia, sin eso no tendría ningún sentido la existencia ergo es un eje de vital importancia en nuestro viaje del Héroe. No pierdas detalle. Y para conocerlo en profundidad tenemos que ver ambos signos por separado para poder discernir donde nos queda aquí el camino de en medio, la ecuanimidad.

Como ya vimos en el artículo anterior Géminis es ese momento del proceso evolutivo donde descubrimos algo de lo que antes no éramos conscientes. Y en las edades del hombre se corresponde con la infancia, cuando nos damos cuenta de que hay un entorno (cercano) y queremos conocerlo, explorarlo, descubrirlo, queremos aprender, saber, comprender, comunicar, contar nuestra experiencia, hablar por el placer de hablar, a veces de temas interesantes otras simplemente por chismorrear. Es una característica de esta energía sí, nos incita a hablar, o a leer o a estudiar, o a ir probando y descubriendo cosas nuevas, actividades, personas. También tiene que ver con los acuerdos, los intercambios, los trueques, el negociar. Esta es una parte más madura de esa energía, una vez que ya controlas y sabes lo que tienes, negocias para ir a por algo más. El geminiano es insaciable, no sabe parar, deja y coje, coje y deja y mientras mil historias desfilan por su cabeza. La lluvia de ideas es inherente al signo de Géminis porque es sinónimo de mente inquieta, todo lo quiere saber. Es «el porquetero» (palabra que aprendí de mi profe de energética David Flores), porque todo lo pregunta. ¿Por qué esto?..?¿Por qué aquello?… Por qué, por qué y por qué. El deleite de todo profesor XD. Pero no habría ciencia si el hombre no se hubiera hecho esas preguntas. No hubiermos evolucionado si nos hubieramos quedado parados mirando las estrellas sin preguntarnos «¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?…

Geminis también está relacionado con la mente dual y la memoria consciente, donde queda registrado todo lo que vamos aprendiendo cada día, a través de nuestras vivencias, todo aquello sobre lo que vamos tomando consciencia. Y esa sabiduría que ganamos con el transcurrir de los años y las experiencias nos lleva al signo de Sagitario, su opuesto complementario. Y la principal diferencia entre ambos signos es que uno es el aprendizaje primario y el otro el universitario, el profundizar en un tema, el especializarse en algo, porque geminis es: El que mucho abarca y poco aprieta, el que toca muchos temas y por esa misma razón no llega a especializarse en ninguno, pues eso implica renunciar a la diversidad y el geminiano no puede quedarse en un único tema porque se muere, de aburrimiento principalmente. XD. El extremo opuesto es el fanatismo sagitariano, el que se ofusca en una cosa, y no hay más mundo que eso y todo lo demás pierde foco y relevancia en su vida, llegando a dejar de lado algunas cosas que no debería. Así que ni tanto ni tan poco. Y equilibrarse aquí es muy sencillo. Si predomina el fanatismo, mete un poco de diversidad en tu vida, si predomina la diversidad intenta profundizar en algo un poco más. Siempre equilibramos una energía metiendo un poco del signo opuesto para que las dos coexistan en armonía. Incrementa un poco la diversidad en tu vida y tus actividades cotidianas, pero trata de profundizar en esas áreas que te interesan, y si vas metiendo tiempo a esa nueva actividad la especialización llega sola, es algo inevitable, pasa solo, es una simple cuestión de tiempo, realmente no requieren de mucho esfuerzo los asuntos sagitarianos, solo querer hacerlo y ser capaz de sostenerse en el tiempo, por lo que….céntrate más en la diversidad, al menos por este mes «Be more Geminis my friend» y después «llena eso de tiempo» todo el tiempo que te permita tu agenda, para  disfrutarlo más  y que se convierta en algo duradero en tu vida. Así esquilibras ambas energías.

Pero sigamos con las comparaciones que en lo referente a los ejes no son odiosas sino necesarias. Géminis es el alumno, Sagitario es el maestro, Géminis es la mente consciente, Sagitario la supraconsciente, la mente filósofa, la mente teología, la que tiene ideales y una razón para ser y existir pues tiene mucho que ver con la fe, las creencias y los principios éticos y morales. En la etapa de Sagitario es donde se da la expansión cognitiva y el crecimiento personal. Es el signo donde se profundiza y se llega mucho más allá, y se rebasan fronteras, y se sale a explorar nuevos territorios, se aprenden nuevas lenguas; conoces y te relacionas con gente de fuera de tu círculo de amigos, de otras ciudades, o de otros países o con ideologías distintas a las tuyas y bebes de otras culturas y te interesas por otras costumbres, por otras razas, por otras religiones. Es el signo de la expansión y la libertad. Regido por el planeta Júpiter, Zeus en su correlación con los dioses griegos. Y qué se puede esperar del planeta más grande, pues eso, que por donde pasa Júpiter expande y exagera y eso nos lleva a ver el lado negativo de esta energía que ya cité antes, el fanatismo y la exageración desmedida. Pero salvando esa contrariedad Júpiter o Zeus o lo sagitariano tiene más de bueno que de malo. La palabra júbilo viene de Júpiter y se le atribuye como una cualidad, por eso bajo esta energía uno tiende a pasarlo genial, a disfrutar y gozar de la vida. Bueno en eso coinciden ambos signos, uno que quiere hacer muchas cosas y jugar y divertirse y el otro que las hace desde el goce y el disfrute, y ahí vemos otra manifestación equilibrada de este eje. Hagamos cosas diferentes, tengamos otras experiencias, aprendamos cosas nuevas y de paso pasémoslo en grande. Disfrutemos como si no hubiera un mañana

 

—Todo eso que dices está muy bien, de hecho te lo compro. Pero… Yo no lo veo tan claro. No es tan sencillo. Dime cómo narices haces cuando la agenda te tiene atrapado en el día de la marmota.

—Ya estabas tardando a preguntar. A ver, la respuesta te la he dado una y otra vez. Lo que vibras es lo que atraes. Seguro que tu agenda no te atrapa los 7 días de la semana porque hasta el mismísimo Dios descansó. Incluso de hacer cosas divinas uno se cansa, de ahí la importancia de la diversidad geminiana. Puedes empezar a currarte este eje en tu día libre, en todos esos ratos libres que te permita tu agenda. Sal y disfruta joder, y olvídate por un raro de las vicisitudes del día a día, eso hará que poco a poco vayas cambiando tu vibración; y no desesperes que las obras de palacio van despacio y todo lleva su tiempo, tú sostente ahí (Sagitario), aunque al principio no lo veas, ten fe ciega (Sagitario también) y confía en Zeus, y con el tiempo esa vibración atraerá otras circunstancias diferentes a tu vida, justo las que necesitas para generar el cambio que tanto asías, pero se empieza por ahí, por dar un primer paso, por poner de tu parte y esforzarte tratando de encontrar algo que te haga elevar tu vibración, una actividad en la que puedas olvidarte del tiempo de reloj  y te centres solo en disfrutar y pasarlo genial (Sagitario), y haz de ese momento algo sagrado para ti (Sagitario otra vez más).

—Be more Sagitario my friend.

—Pues mira sí, es el signo de la trascendencia y el crecimiento personal. Pero cuidado con los excesos desmesurados y el fanatismo, lo mejor es tener ese eje equilibrado. Y no olvidarte de lo esencial, que eres una energía con un campo eléctrico-magnético, o sea, un jodido imán, mejor que lo tengas siempre presente pues sí o sí, vas a atraer lo que vibres. Cada circunstancia que vives, va acorde a lo que vibras, o vienes vibrando de atrás porque esto pilla inercia, tiene repercusión a futuro y no la frenas así tan fácil de un día para otro, así que tómalo con calma, pero ¡TÓMALO! Cuídate de no vibrar bajo, aunque ya sé que las circunstancias cotidianas a veces no ayudan, pero ahí está precisamente el reto. Y ahí es donde hay que sacar a ese sagitariano fanático que todos llevamos dentro, para que ni vientos ni tempestades se lleven por delante nuestra vibración y nos la dejen por los suelos, porque ahí es cuando te entra el virus, la miseria y todos los males de la caja de Pandora; todas esas cosas de baja vibración que te llevan por delante y te encierran a ti en la caja, junto a la esperanza y tiran la llave al río, a ver si con un poco de mala suerte quedas atrapado de por vida y ya sabes lo que pasa si mueres así no?… Ya te lo expliqué bien la vez anterior. Hoy voy a usar otro símil, el del videojuego que me mola más y es menos dramático. Imagina que tienes infinitas vidas y si te matan en una pantalla, no pasa nada, vuelves exactamente al mismo punto del juego donde lo dejaste, y bajo las mismas condiciones, o sea, con la misma vibración que traías; eso es exactamente lo que nos pasa vida tras vida, pero en nuestro caso no recordamos nada. Y si la vez anterior no te fue muy bien y en la siguiente encima tienes karma…

—¿Te quedas condenado a vagar por los infiernos para toda la eternidad, en esta vida y en el más allá?

—No, no tiene porqué. Siempre puedes topar con algún manual de juego o con hábiles jugadores que te dan algunos consejillos. Siempre hay algún gamer que ya se ha pasado ese juego antes que tú.

—¿Tú?

—Pues no lo sé, eso dependerá de a lo que estés jugando tú.

—¿No se supone que estamos con el juego geminiano?

—Sí pero no. Aunque la energía del signo que activa el Sol está disponible para todos, así de un modo genérico, luego a cada uno nos cae en un lugar distinto en nuestra carta y nos mueve distintas historias en nuestra vida. Así que, no te puedo responder a esa pregunta.

—Pues vaya.

—Sí. Cada área de la carta es una pantalla distinta del juego de la vida. Y como desconozco donde te cae a ti este eje, poco más puedo añadir. Pero con lo que hemos visto es más que suficiente para que empieces a equilibrar ese eje en tu vida independientemente de en qué casa caiga, creo que lo podemos dejar aquí. Es un eje bastante simple de entender. La única complejidad es…

—Sí, vete y hazlo.

—No iba a decir eso, ¿tan difícil te resulta desconectar de todas esas circunstancias que te bajan la vibración y tratar de pasarlo bien por un momento?…

—No, que va.

—Pues vete y hazlo.

—Ja, ja.

—La complejidad aquí reside en la paciencia. En que seas capaz de esperar sosteniendo una buena vibración a pesar de que no vas a ver resultados en un tiempo porque lo que ahora estás viviendo es el resultado de tus actos del pasado. Ya te he dicho que eso trae una inercia, y no detienes ese movimiento así tan fácilmente, lo logras poco a poco. Hay un tiempo de espera hasta que termine de dar su fruto todo lo que has sembrado con anterioridad.

—Claro, es de esperar.

—De esperar va la cosa, sí. Lo que estás sembrando hoy aún tiene que gestarse y dará su fruto en un futuro no muy lejano. Tú solo trata de no plantar malas hierbas a partir de hoy, como decia Jesús: «Ve y no peques más» y con ello se refería a: «No plantes semillas que puedan joder tu nueva siembra»… porque yo no creo en el pecado, ya te lo dije. Creo en el karma, y en que lo que siembras es lo que recoges. Mira a ver que narices quieres y planta de eso. ¡Ya está! ¿Quieres tomates?… pues planta tomates joder, mira que es simple. Porque el que siembra tormentas recoge tempestades. Y no importa lo que plantaras ayer, siempre se puede revertir. Pasado un tiempo, claro está. Primero recoges el fruto de tu siembra anterior, de eso no te libra nadie; luego labras la tierra y después ya siembras tomates o lo que te de la gana. Pero si después de hacer tu nueva siembra la vuelves a cagar, olvídate de los tomates, las malas hierbas se los cargarán. De ahí las palabras de Jesús: «Ve y no peques más». Pero es de cajón vamos, sí el agricultor cuida cautelosamente lo que siembra porque realmente quiere recoger los frutos sembrados nosotros deberíamos de comportarnos igual.

—Sí, como el principito, retirando las semillas de las malas hierbas.

—Exacto, porque luego crecen y no solo se cargan tu siembra de tomates no, como te salga un baobab te destroza el planeta completo. Cada gesto que haces, por simple que sea tiene repercusiones en tu realidad. Por eso vimos en Aries que es mejor pensar bien antes de actuar, teniendo muy presente si eso que vas a hacer o decir, te acerca a lo que quieres o en realidad te aleja más. O es un baobab que aniquila por completo tu siembra. Un terminator y entonces…

—¡Sayonara Baby!

—Correcto. Y no solo hay que ser un atento vigía las 24h del día, sino que hay que tener paciencia y mucha. Lo de sembrar a voluntad y recoger el fruto que se desea es un proceso que lleva su tiempo. Un tiempo que no depende de ti. Tú ahí no puedes hacer otra cosa que esperar. Va a pasar un tiempito antes de que puedas ver ese primer tallo de lo que has sembrado emergiendo de la tierra. Al principio toca currar sin cobrar. Aunque eso no debería de extrañarte pues en la vida pasa igual, primero trabajas y después recoges los frutos de tu trabajo. En el juego de la vida todo funciona igual. Que las manzanas maduren en el árbol hasta que se puedan comer lleva su tiempo. Ya sabes: «No por mucho madrugar amanece más temprano».

—Cierto.

— Así que no queda otra que aceptar esa espera. Y además tooooodo el tiempo que sea necesario, que a veces son años pero el humano desespera. Por eso cuesta tanto materializar lo que se quiere, porque para cuando la fruta está madura ya se arrojó la toalla. Sin embargo, si eres capaz de sostenerte en el tiempo, lo tienes ganado. Es cuestión de tiempo que eso te llegue. La clave está en echarle un pulso a Cronos, señor del tiempo cronológico, sosteniendo tu postura, tu vibración y lo que quieres muy clarito en tu cabeza; aunque la realidad te muestre otra cosa muy diferente, que es lo que suele pasar, pero piensa que lo que ahora ves es el fruto de los actos de tu pasado, pero lo otro ya está en camino, aunque tú no lo veas ni lo percibas, eso ya EXISTE, es una realidad en algún punto del tiempo no cronológico, es un futuro en potencial de presente, así que tú persiste y no arrojes la toalla por que veas que las cosas están grises. CAMBIARÁ. Sí o sí, toda semilla da fruto. Aguántale el pulso al tiempo y a ver quien puede con quien. El sagitariano puede de sobra con Cronos, ya conoces el mito ¿no?

—Sí.

—Zeus venció a Cronos.

—Júpiter es más grande y más tozudo, no tira la toalla fácilmente, y es mejor estratega no olvidemos que es la mente superior y el dios del Olimpo. Y persistencia vence a resistencia, el agua puede hacer surcos en la roca. Por estricto, rígido y duro que sea Saturno el señor de los anillos y del tiempo, Júpiter le gana. La tiene más grande.

—¿Has estado con él para saber cómo la tiene?

—¡Qué dices!… Me refería a su arma: «la persistencia», el ser capaz de aguantarle un pulso al tiempo, sostenerse incólume en un mismo estado vibracional venciendo la entropía que genera el transcurrir del tiempo cronológico. Es un poco paradójico pero al tiempo (Cronos o Saturno) lo vences con tiempo, o más bien sosteniéndote en él. Un pulso, ya te lo he dicho. ¿Qué, te atreves?… Esto es para valientes, osados y no desesperados.

—¡Que si me atrevo dices!… La duda ofende. Soy un Sagitario de pura sangre, sabes de sobra que sí.

—Lo decía solo en plan piqué. Sé de sobra que puedes. Lo sagitariano tiene la capacidad de romper las estructuras y los límites que lo saturnino nos impone. Y todos tenemos los dos planetas en nuestra carta, todos nos enfrentamos a esa batalla interior entre ambos, padre e hijo, titán y dios.  Y otra vez te diré aun a riesgo de sonar pesada…, que como no has visitado aún al astrólogo juegas con cierta desventaja.

—¿Pero no dijiste que eso daba igual?

—Eso dije sí, pero saberlo da cierta ventaja, sabes donde vas a encontrar las limitaciones y las fronteras que tienes que vencer para dejar que salga Zeus, el que puede vencer a Cronos y te permite llegar hasta el infinito y más allá para poder tomar el control de tu vida y de tu realidad. De la otra manera vas un poco a ciegas. Claro que vas a llegar, lo que igual en la otra vida.

—¡Seraaaaaaas!

—Bueno, nos vemos para el novilunio de Cáncer. Ya me contarás que tal te va sin visitar al astrólogo. XOXO

—¡Seraaaaaaas!

 

Dedicado a mi profe de crecimiento personal y energética David. O. Flores, con quien ando estudiando ahora mismo el comportamiento del tiempo en su curso: «Llenate de tiempo» https://daveflores.substack.com/p/curso-llenate-de-tiempo-ldt?s=r&utm_campaign=post&utm_medium=web&utm_source=direct

 

Un saludo

Patricia Pérez

 

 

 

 

 

 

 


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Géminis-Sagitario: El eje del conocimiento
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En este artículo vemos el comportamiento de la energía en estos dos signos y como se equilibran.
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