Al igual que dice el proverbio “no hay árbol que el viento no haya sacudido” tampoco hay persona en este mundo que no se haya visto sacudida, en numerosas ocasiones, por circunstancias que la azotan igual que el viento a los árboles, pero también es cierto que esos vientos fortifican los troncos y se llevan consigo trozos de ramas secas que ya no sirven para mucho, por tanto los vientos aunque molestos a veces fortifican y sanean.

Ahora conforme está el clima astrológico entre eclipses y tensiones planetarias el viento sopla de frente para todos, a un nivel personal se dará con mayor o menor intensidad según los asuntos que cada cual tenga que resolver en su propia vida, pero en última instancia, empuja de un modo colectivo al avance y saneamiento de la humanidad. Pero aunque los vientos fortifiquen bien podemos decir que con el viento en contra no es el mejor momento para avanzar en el camino, sino más bien lo contrario, es un momento ideal para la retrospección, y más aun dándose bajo el signo de Piscis, cuya energía invita a interiorizar para poder analizar esas viejas conductas que no nos traen nada productivo, para poner fin a esas situaciones que ya no tienen mucho sentido en nuestra vida pero sobre todo para tomar conciencia de que con cada gesto uno va dando forma a su futuro, y que si después de revisar detenidamente nos damos cuenta de que en nuestras vidas hay demasiados elementos discordantes que nos desagradan y nos alejan mucho de esa realidad que nos gustaría vivir hay que frenar y retrogradar para analizar bien que puede estar causando esa desarmonía en nuestra vida. Todos queremos avanzar, tirar siempre hacia adelante, parece que frenar el avance y dar algún que otro paso atrás es algo negativo y nada más lejos de la realidad. La inercia que llevamos nos impide ver realmente que causa las desarmonías en nuestra vida y si no frenamos y desandamos un poco sobre sobre nuestros pasos, no encontraremos el origen.

Y como bien dice la ley hermética “como es arriba es también abajo”, los planetas retrogradan por tanto es completamente normal y hasta necesario que nosotros también lo hagamos, y por eso muy a menudo se crean climas astrológicos que de alguna manera nos frenan el ritmo, porque aveces fijamos el rumbo al que queremos dirigirnos, tiramos hacia adelante a toda marcha y no nos damos cuenta de que el entorno no se parece mucho al destino escogido y en vez de reaccionar y volver para atrás, para ver en qué punto nos equivocamos a lo largo de esa ruta seleccionada, seguimos hacia delante buscando rutas alternativas. Pero aveces, aunque no lo parezca, uno va mucho más rápido deteniendo la marcha y tirando para atrás, que siguiendo hacia adelante buscando otra ruta alternativa.

En nuestro camino evolutivo siempre tendremos algunas etapas de avance rápido, otras de avance más lento y otras por supuesto de estancamiento donde nos pondremos en retrógrado, como los planetas, un poco para ser forzarnos a revisar patrones de conducta que probablemente nos alejen del camino que realmente queremos llevar, cosa que no podemos ver si vamos a toda velocidad “direct-motion”

Todos tenemos metas, queremos alcanzar ciertos objetivos y para ello debemos movernos en una dirección en particular, y actuar de una manera particular pero sumidos en las obligaciones diarias a veces tomamos caminos opuestos sin darnos cuenta de las consecuencias que eso trae, nos comportamos de tal modo que hasta saboteamos lo que realmente queremos para nuestra vida,  sin ser muy conscientes de lo que hacemos, porque como dije al comienzo, cada gesto que haces cada día de tu vida, en cada momento, tiene sus consecuencias, y eso te acerca o te aleja de lo que quieres, toda acción tiene una reacción, es una ley universal y cada palabra que sale de nuestra boca tiene un efecto en nuestra vida, con ellas damos forma a nuestra realidad, por tanto solo nosotros somos responsables de todo lo que nos ocurre y muchas veces decimos cosas que ni de casualidad las diríamos si viéramos las consecuencias que eso trae, que es su materialización en el plano físico y como el proceso de tomar forma lleva su tiempo cuando llega el momento no recordamos lo que hemos dicho, y entonces pensamos que lo ocurrido no tiene nada que ver con nosotros. Pero toda palabra crea un efecto y muchas de las cosas que nos ocurren tienen mucho que ver con las cosas que decimos a diario, así de manera inconsciente y sin pensar. Por lo que esos momentos de retrógradación forzada en nuestra vida son imprescindibles para hacer toma de conciencia. El Universo sabe lo que queremos, y sabe si vamos o no por la ruta correcta, así que, si te pone a retrógradar, no pierdas energía con lamentos, no pasa nada, somos humanos y todos erramos, simplemente revisa, que corregir es de sabios?

Y este finde, con el eclipse de Sol del 26 de Febrero y las múltiples tensiones planetarias, mejor aminorar la marcha y dedicar un poco de tiempo a la retrospección y toma de conciencia para revisar con calma dónde estamos ahora y a dónde queremos llegar. El mes de Piscis es un momento ideal para finalizar ciclos aprovechemos pues la energía disponible para ello! Buen fin de semana a todos!!!?

Un saludo!
Patricia Pérez

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Cuando los vientos azotan
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Al igual que dice el proverbio "no hay árbol que el viento no haya sacudido" tampoco hay persona en este mundo que no se haya visto sacudida, en numerosas ocasiones, por circunstancias que la azotan igual que el viento a los árboles, pero también es cierto que esos vientos fortifican los troncos y se llevan consigo trozos de ramas secas que ya no sirven para mucho, por tanto los vientos aunque molestos a veces fortifican y sanean. Ahora conforme está el clima astrológico entre eclipses y tensiones planetarias el viento sopla de frente para todos, a un nivel personal se dará con mayor o menor intensidad según los asuntos que cada cual tenga que resolver en su propia vida, pero en última instancia, empuja de un modo colectivo al avance y saneamiento de la humanidad.
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