Es una pregunta difícil de contestar porque a veces crees que llevas tú el control cuando en realidad lo lleva ella; es difícil de definir un claro límite de hasta donde actúa la mente en tu vida y donde verdaderamente tomas tú el control. Contesta con sinceridad,…¿piensas mucho las cosas antes de actuar?…. Si tu respuesta es sí entonces actúa tu mente, porque cuando piensas actúa ella; y si me dices que piensas demasiado todo, aún peor, cuanto más pensamos más activa es nuestra mente y más nos cuesta actuar por encima de esta, y digo “nos” porque me incluyo en este último grupo de mente súper activa,…. ¿Y eso es malo?… Pues hombre!…… Si la dejas controlar tu vida cual caballo salvaje que es, o yegua si hablamos de ella en femenino, entonces sí!… Muy bueno no es, la verdad! porque entonces te conviertes en una víctima de todas sus incertidumbres, dudas e inseguridades. Y lo peor de todo es cuando nos involucramos con las emociones, entonces estás perdido!!!Porque ahí tú ya no pintas nada, eres una marioneta de tu mente; con las emociones de por medio entonces sí te martiriza a base de bien; pues aparte de que “piensas” en cosas que probablemente no te gustan,…. también “sientes” algo al respecto y lo que sientes seguro no es un sentimiento muy positivo sino más bien destructivo, y de ahí los estados de depresión, cuando pasamos a ser víctimas de pensamientos y emociones negativas.

Pero la cuestión ahora es, ¿se puede o no domar la mente?… Y la respuesta es “se debe de domar”. Fácil no es la tarea, ya que lleva toda nuestra vida encargada de tomar todas nuestras decisiones y ¿en base a qué?… ¿con qué criterios lo hace?… Ahí está la clave!….así que analicemos un poco como actúa, porque si somos capaces de reconocer su modus operandin nos será mucho más fácil reconocerla y si la reconocemos ya podemos doblegarla.

Cuando piensas algo, te vienen diferentes opciones a la mente y ésta va a tomar las decisiones siempre en base a sus patrones mentales. Y estos patrones con los que la mente va analizar cualquier cuestión en tu vida, probablemente no tengan nada que ver con tu Yo verdadero, porque cuando somos niños, la mente va creando esos patrones mentales que son como cajas clasificadoras en tu cabeza, y de la formación de esos departamentos no te has encargado tú mismo sino tu familia, tu escuela, tu religión, tu cultura y sobre todo tu sociedad. Creces con unos valores impuestos, con unas frases repetidas una y otra vez hasta la saciedad y esto es justamente lo que crea los juicios de tu mente; con lo que crea esas cajitas clasificadoras y con lo que juzgas todo, desde el comportamiento de otros hasta el tuyo propio; entonces repitamos la pregunta…, ¿en base a qué juzga y decide tu mente?…. pues en base a lo que te han repetido otros una y otra vez. Y en base a la opinión de los que te han educado es que tu mente te juzga a ti mismo ¿jodido, no?….

Depende!…. Si tomas conciencia de que los juicios y pensamientos de tu mente no proceden de ti, y tan pronto te vienen los frenas, te separas un poco para que no intervengan las emociones que aún son más jodidas y lo miras como si fuera una película donde el protagonista…. ¡nooo eres tú y nooo es tu vida! ….. Puede que no te controle de la misma manera. Si logras mantenerte en esa línea de pensamiento hasta puedes localizar su origen, analizarlo fríamente y pensar: Ostras!… Eso me lo decía mi madre”… o mi abuela, o mi tía o un profesor,… Y a veces hasta tienen razón y te viene bien hacer tal o cualquier cosa que te enseñaron mientras crecías, pero la diferencia estará en que no será tu mente sino tú quien decida de manera consciente hacerlo o no hacerlo, el gesto de estar alerta ya te hace involucrarte y ser tú quien decida, si sí o si no.

Lo mejor para intentar controlarla es conocerla bien; cómo va actuando ante diferentes circunstancias, obsérvala y mira cómo reacciona, pero analízala como un observador desde fuera. Si no mientras ocurren las cosas, sí una vez que ya hayan pasado, así no alteraras el resultado. Un ejemplo:

Hace un par de días, hablando con mi hija me comentó que siempre que ve una araña le pica algo, cosa que a mí también me pasa y me dijo “¡qué casualidad!”…. Casualidad?… No hija, le contesté yo, es tu mente, que no es tan lista como tú piensas, ella no es capaz de distinguir la realidad de una ilusión así que como tú eres más lista que ella, deberías de aprovecharlo en beneficio tuyo; si cuando ves arañas o solo de pensar en ellas te pica el cuerpo, imagínate si piensas en cosas que te gustan,…. Si piensas en una comida que te guste mucho o en un dulce, tu boca ensaliva y tu cuerpo se siente como cuando lo comes; si te relajas y te imaginas en un Spa tu cuerpo se sentirá como si estuvieras en el Spa, siempre y cuando permanezcas un ratito tranquila, sentada o tumbada y pensado solo en eso, dejando que tu mente se lo crea y permitiendo que en tu cuerpo se vaya creando ese efecto como si de verdad estuvieras allí. Así que mi niña, cuando estés triste o te sientas mal por algo, solo tienes que cambiar ese pensamiento que te apena por otro que te haga sentir feliz.

Y éste es un claro ejemplo de como actúa la mente y cómo podemos utilizar eso de forma consciente para controlarla. La mente no es tan difícil de doblegar como nos pensamos, a veces soñamos y pasado un tiempo ella no es capaz de diferenciar si fue real o fue un sueño y nos vemos diciendo:… “Ya no sé si lo viví o lo soñé”…. Sií!… Esto es así, y ese es su talón de Aquiles, por ahí la podemos manipular, la mente no es capaz de diferenciar un sueño de una realidad; entonces por qué no aprovecharlo?… ¿Por qué no viajas con tu imaginación al paraíso que te de la gana? … Y lo recreas a todo detalle, y te deleitas con eso, a más detalles, más se lo creerá tu mente, es fácil engañarla y cuando te encuentres mal te coges tu maleta imaginaria  y te vas, viajar así es súper cómodo y muy económico!..jeje!  Y una solución muy socorrida porque te ayuda a cambiar de una vibración de baja frecuencia a una alta con unos pocos minutos de relajación profunda, y con unas simples respiraciones.

Este ejercicio deberíamos de practicarlo a menudo porque es una buena herramienta para utilizar en momentos de estrés y de agobios. Desde luego para que nos funcione se requiere de cierta práctica; práctica que debemos de realizar de forma rutinaria en momentos de tranquilidad; difícilmente te va a funcionar en un momento de conflicto interno si no lo has practicado antes, intentar relajarte en un momento de estrés, agobio o cabreo solo te va a servir para cabrearme doblemente; una por el motivo que sea que te llevó a ese estado y otra por el intento inútil e ineficaz de pretender controlarte a ti mismo. Entiende que en esos estados es muy complicado un intento de control sobre tu cuerpo y tu mente. Lo normal es que no puedas controlar eso sino más bien que eso te controle a ti, y entonces te da la sensación de estar fraccionado y de que esas fracciones de ti mismo tienen voluntad propia y son independientes de ti; a lo cual te tengo que dar la razón!…. Esto también es así!… Porque tú no eres tu mente, ni eres solo tu cuerpo; tu eres el conjunto de tu cuerpo, tu mente, tus energías, tu alma, tu espíritu y otras partes más sutiles y todas son independientes de ti, por eso es tan fácil perder el control de uno mismo. Tú no puedes controlar tu cuerpo porque dejar las constantes vitales a cargo tuyo puede ser desastroso por lo que solo controlas una parte de él, del mismo modo tampoco tienes el control total de tu mente, al revés, se tiene mucho menos control de la mente que del cuerpo y ni qué decir tiene el control que puedes tener sobre tu cuerpo energético que ni lo ves ni lo sientes y menos aún del alma o del espíritu. Pero que no tengas el control absoluto no quiere decir que no puedas llegar a tener un mayor control de lo que tienes ahora. Con un poco de entrenamiento y mucha paciencia puedes ir aumentando el control de esas fracciones tuyas que tienen tanta independencia y el primer paso no es más que darse cuenta de ello, tomar consciencia y aceptar que es así y que siempre habrán limitaciones pero podemos ir haciendo pequeños avances y este ejercicio es estupendo para eso. Además entrenar la mente es muy importante para nosotros pues también hace de traductora de tus otras partes más sutiles, es a través de ésta que te llega información, eso que llamamos “tener intuición” es tu espíritu tratando de comunicarse contigo, aconsejándote que es bueno para ti y que no, y si no eres capaz de saltarte los patrones mentales adquiridos a lo largo de tu vida, no serás capaz de ver que el alma y espíritu te hablan a través de ella; la mante traduce porque nosotros no entendemos el lenguaje de nuestras partes sutiles y ella si; por tanto hace una gran labor, tampoco la menosprecies, solo entrénala y cambia los viejos patrones por otros que tú consideres que puedan ser mejores, que te ayuden a crecer, que apoyen tus metas y objetivos, que te permitan llevar la vida que dejas llevar y no la que te impusieron de niño; hazte un reseteo mental y sobre todo entrénala para que trabaje como tú desees, que sea tu aliada.

Empieza por lo sencillo, por tomar el control de lo que está dentro de tus posibilidades y siempre en momentos de calma y tranquilidad; el siguiente paso será ver si de verdad eres capaz de controlarte en momentos difíciles,….que no lo consigues!… No pasa nada!… Sigue entrenando la mente en momentos de paz hasta que seas capaz de pensar en el Spa en pleno conflicto y tu cuerpo se relaje y pases de peleas, cabreos o discursiones; no digo que sea sencillo solo digo que es posible con entrenamiento, pero eso solo depende de ti, de que verdaderamente lo quieras, porque igual no te importa perder el control y cabrearte aunque también tengo que añadir que entrar en una discusión con un mayor grado de control sobre la mente y el cuerpo te da cierta ventaja sobre la persona con la que tengas el conflicto, porque puede que esa persona pierda los estribos y tú no.

También resulta muy útil en momentos de bajón emocional, cuando nos derrumbamos y nos venimos abajo, si vas teniendo cierto dominio sobre la mente podrás ser más selectivo con lo que dejas entrar y permanecer en tu cabeza y tardaras menos en reponerte de una bajada, y lo mejor, podrás estar de subida a solo que lo desees, porque hay veces que no tenemos ganas de venirnos arriba y queremos estar abajo, y que?… No pasa nada tampoco, la diferencia está en que esa será tu voluntad, será lo que tú quieras y no lo que quiera tu mente; el que la controlemos no quiere decir que tengamos que estar todo el dia en plan positivo sino que tienes que estar como a ti te de la gana estar, hay que subir y bajar a placer y permanecer en el medio si nos da la gana también, ni feliz, ni triste, ni nada,… en un estado de paz y tranquilidad, sin emociones, sin sensaciones, sin pensamientos, un en estado de no-ser,…. ¡Eso es el descanso ideal!…
Un saludo!!!
Patricia Pérez

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¿Controlas tu mente o ella te controla a ti?...
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Es una pregunta difícil de contestar porque a veces crees que llevas tú el control cuando en realidad lo lleva ella; es difícil de definir un claro límite de hasta donde actúa la mente en tu vida y donde verdaderamente tomas tú el control. Contesta con sinceridad,...¿piensas mucho las cosas antes de actuar?.... Si tu respuesta es sí entonces actúa tu mente, porque cuando piensas actúa ella; y si me dices que piensas demasiado todo, aún peor, cuanto más pensamos más activa es nuestra mente y más nos cuesta actuar por encima de esta, y digo "nos" porque me incluyo en este último grupo de mente súper activa,.... ¿Y esto es malo?...
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