Hoy 23 de Octubre entra el Sol en Escorpio y nosotros en la octava estación de nuestro viaje, la casa 8 de nuestra carta natal. Probablemente un área de la vida desconocida para ti porque no solemos andar por ahí muy a menudo. Son las profundidades de nuestro iceberg, donde mora esa parte de nosotros que no dejamos ver a nadie. Donde barremos bajo la alfombra los fantasmas del presente y del pasado para que no nos atormenten. Donde encontramos la linde entre nuestra realidad, el mundo de la materia 3D y lo que queda del otro lado del velo. Algunos lo llaman el más allá, otros el inframundo de Hades, pero para nosotros que aún estamos vivos y coleando son las profundidades de nuestra psique; y nos cuesta entrar ahí porque no nos atrevemos a mirar en ese espejo o simplemente porque resulta difícil adentrarse en el inframundo sin un «Hades» que nos haga de guía, nos lleve por terreno seguro, nos anime y nos inspire cierta confianza. Saber que tienes otra bombona de oxígeno por si la tuya falla y una mano que te saque del abismo si hiciera falta, ayuda bastante. Enfrentarse uno solo a las profundidades del iceberg a expensas de ahogarse… Seamos sinceros… Cuesta. Imagino que sabes bien de lo que hablo.
—Creo que sí.
—Pero en nuestro viaje acabamos de llegar al «Finisterre», la linde del 3D, y no queda otra que seguir por agua (Escorpio). Suerte que vamos juntos y además con un salvaconducto de Hades. Está dentro del pasaporte que te dan cuando haces el viaje del héroe con la agencia «Olimpustravel». Así que tenemos permiso para entrar ahí, ponte el equipo de buceo que hay que sumergirse en aguas escopianas y son muy profundas. ¿Has visto Nemo?
—Sí.
—Pues digamos que vamos a ir al abismo ese donde está todo a oscuras. No se ve una mierda ahí, no conócenos nada sobre ese lugar y merodean las pirañas esas que sí conocen bastante bien el territorio y encima tienen una luz para ir a por sus presas.
—Joder, no me asustes.
—¿Tienes miedo?… A ver si va a resultar que eres un gallina como Marty McFly.
—No, que va, ya sabes que tengo alma de aventurero.
—¿Entonces?
—No pensaba que tuviéramos que enfrentarnos a situaciones donde puedes ser devorado por una piraña.
—Que hayan pirañas no implica necesariamente que te vayan a devorar. Sobrevivirás tranquilo. ¿No has visto la peli?
—Te he dicho que sí.
—¿Entonces?…
—No sé, siempre le entra a uno la duda a la hora de dar el paso.
—Eso es de lo más normal, pasa siempre que intentamos adentrarnos en algo completamente desconocido y no tenemos ni idea de lo que pueda haber ahí y de lo que nos pueda pasar. En la zona de confort todo es estable y tienes tu mundo bajo control pero cuando salimos de lo conocido para recorrer tierras completamente extrañas, saltan las alarmas en tu cerebro y tu amígdala que quiere tenerlo todo controlado, te mete un chute de cortisol que te cagas, literalmente, te cambia la química y una vez estás envenenado por la hidra, ya está…, te entran las dudas, los miedos, las inseguridades, la incertidumbre y te paralizas. Se llama secuestro emocional y también tiene que ver con el signo de Escorpio y el trabajo de Hércules que veremos al final. Pero sí no lo hacemos no salimos de las 6 primeras áreas y al final nos perdemos la vida porque es a partir de la séptima donde verdaderamente empezamos a vivirla. Antes de eso no. Y recorrer las otras 6 conlleva pisar terreno desconocido. Obviamente tener que enfrentarse a lo que no controlamos de entrada bloquea, eso hay que aceptarlo. Pero ese es el riesgo que contrae la aventura, al que no sale de su casa no le pasa nada, pero claro, tampoco vive la vida, ni puede hacer el proceso de autorrealización completo porque no hay otro modo más que ese. Imagina que al final te vence el pánico, decides volver a tu anémona, pasas tu vida ahí dentro, llega tu día y mueres, y por fin cruzas tu área 8, pasas al inframundo «las aguas escorpianas» y te presentas ante los dioses del Olimpo «Los planetas» y resulta que cada uno de ellos te concedió un don, un talento. Obviamente te van a preguntar qué narices has hecho con tu vida y con cada uno de esos talentos que te fueron entregados para que pudieras hacer lo que se supone que has venido hacer aquí en esta vida; que ya te digo yo que no es quedarte dentro de tu anémona. Tú le dices eso a los dioses y vamos…, no naces ni de coña. Dime, ¿conoces la parábola de Jesús de los talentos?
—Sí, claro.
—Pues es exactamente así. Si es que él lo dejó bien claro. No sé qué parte de esa historia no ha entendido la humanidad.
—Es que en aquella época no existía la línea de libros «For dummies». Nos hubiera venido de perlas.

—Pues sí. El humano hubiera entendido más y el mundo no estaría así como está, que vamos perdidos sin saber por dónde tirar, sin rumbo por la vida y así no se llega a ninguna parte.
—Bueno, siempre podemos sacarlo nosotros. «Enseñanzas de Jesús for dummies»
—No es mala idea. Tomo nota. Pero sigamos. Pues eso; cuando mueras te van a pedir cuentas de lo que has hecho con cada uno de esos talentos. Lo que sucede, al igual que en la parábola, es que muchos de ellos están enterrados; andan por algún recóndito lugar del inconsciente y ni siquiera sabemos de su existencia. El problema está en que a ti te van a pedir cuentas, sepas o no de su existencia. Por eso hay que sacarlos. De hecho todo va mejor en tu vida cuando lo haces, porque te ahorras que sea el Universo el que te fuerce a hacerlo a collejadas. Pero como nosotros no somos de esos vamos a lanzarnos de cabeza a sacarlos. Pero ya. Así el novilunio nos pilla bajo aguas escorpianas. Y si hay tormenta no nos enteramos, porque este año encima tenemos eclipse en el novilunio y en el plenilunio de Escorpio. Peor fuera que dentro, créeme.
—Me acabas de convencer.
—Y tranquilo que esto es un viaje organizado por la agencia «Olimpustravel», los riesgos están minimizados al máximo. Me dieron garantías antes de que firmara ese contrato, si no, no me embarco en esto. Así que podemos transitar por el inframundo tranquilamente y volver sanos y salvos a la anemona, nuestra realidad en 3D. No hay riesgo te lo aseguro. Solo experiencias trascendentales.
—Bueno, dicho así suena bastante bien. Venga vamos. No perdamos más tiempo.
—A ver, dijimos que en la primera etapa del viaje del héroe nos conocemos a nosotros mismos y en la segunda, continuamos conociéndonos a nosotros mismos pero a través de un otro. Porque cuando te juntas con alguien haces cosas que a solas no harías.
—Cierto.
—Y según con quien te juntes te comportas de una manera determinada o de otra. Con algunas personas hacemos cosas que con otras no hacemos… ¿no?
—Sí. Eso también es cierto.
—Pues bien, todas esas facetas de tu comportamiento que van apareciendo según con quien te juntes, están todas en ti. Pero no puedes descubrirlas a menos que te vayas relacionando con diferentes personas a lo largo de toda tu vida. Así que los terceros nos ayudan en esa segunda parte del proceso del autoconocimiento. Por eso te dije que esta nueva etapa es muy distinta a la anterior. ¿Me sigues no?
—Te sigo.
—Bien. El área 7 de nuestra carta natal son nuestras relaciones. Pero es una relación de a dos. Tú y otra persona. No más. Cuando se trata de un grupo hablamos del área 11 y eso es otra historia a la que ya llegaremos más adelante. En Enero para ser exactos cuando veamos el signo de Acuario. Ahora estamos de a dos. You & Me.
—Entendido.
—Y lo que salga de ti al relacionarte conmigo, al hablar con migo o al leerme, eso da igual, será una faceta tuya diferente de la que pueda salir de ti cuando te relaciones con otra persona distinta. Cada relación es única e irrepetible. Unas te gustarán más y otras menos pero todas y cada una de ellas fomentan tu autoconocimiento. ¿Recuerdas la teoría del espejo?…
—Sí claro.
—Pues eso funciona en ambos sentidos. Las relaciones te muestran tanto tu lado malo como tu lado bueno. Cuando algo te rechina de alguien, algo de eso está en ti, y cuando algo te agrada de alguna persona, eso también está en ti. Si no, no resonaría contigo.
—¿Y siempre es así?… ¿Con cada persona con la que interactúes?…
—No hombre no, como en toda regla aquí también hay excepciones. No todo el mundo con el que te cruzas te hace de espejo. También están los gilipollas, que te caen mal por la sencilla razón de que son gilipollas. Tonto perdío o tonta perdía, que le vamos hacer. De todo tiene que haber en la villa del señor. Pero vamos, son una minoría, en el 90% de los casos te van a sacar aspectos de tu personalidad a trabajar. Cuando admiras a alguien eso está en ti, puedes pulirlo, cuando algo te toca las narices mucho…, bueno revisa a ver que parte de eso que tanto te molesta no te estás trabajando en ti mismo. Pero aclaro, tampoco quiere decir que tú seas así, simplemente que te muestra algo, algún aspecto que aún no has terminado de pulir. No sé si me explico.
—Sí. Pero tengo una duda. ¿Cómo narices diferencias a un gilipollas de alguien que te saca algo para que tomes conciencia de que aún tienes que pulir eso?
—Fácil. Porque lo que haga o diga el gilipollas debería de traérmela al pairo. Si puedes practicar la impasibilidad sin que te arda la sangre entonces es que es un tonto a las 3, y a todas las horas del día, hasta durmiendo, vamos. En ese caso no desperdicies tu energía con esa persona, pasa de ella. Cada mochuelo a su olivo. Pero si te arde la sangre y no puedes pasar de eso, ni después de estar cómodamente y tranquilo en tu olivo, es porque resuenas en esa frecuencia. No atraemos nada que no tenga que ver con nosotros. En ese caso mejor revisa.
—Aclarado.
—Y dejando a los gilipollas a parte… En cuantos más espejos te mires más información tendrás de ti mismo y más te acercarás a tu verdadera esencia. Uno sólo es imposible que pueda llegar a conocerse así mismo. No a ese nivel de profundidad claro. Es solo a través de otros que podemos realizar de forma íntegra el proceso de autoconocimiento. Nos caigan mejor o peor. La cosa va así.
—Vale. Cada persona es un espejo diferente y cada espejo te muestra una parte distinta de ti. Entendido.
—Y ahí conocieras miles, la cosa no tiene fin.
—Pero si no tiene fin no podemos llegar a conocernos nunca ¿no?
—Exacto. Tendríamos que conocer a cada persona que pisa la faz de la Tierra. Recuerda que en verdad eres una pequeña parte de Dios, de esa conciencia suprema. Todos somos uno. Para conocerte al 100% tendrías que conocer a todo dios. Literalmente hablando. Por otro lado cada situación que vives te va transformando y si cada persona con la que te juntas va sacando diferentes facetas tuyas…, pues eso, la cosa se complica porque además mutamos. No eres hoy el de hace 7 meses ni menos aun el de hace 7 años.
—Ya. El que se levanta cada mañana nunca es el mismo que el que se acuesta.
—¿Estas casado?
—Sí.
—Pues ni te conoces a ti mismo ni menos aun a tu pareja. Cada mañana te levantas con una extraña en tu cama. Que lo sepas.
—Dicho así suena un poco drástico.
—Pero es la verdad, nunca llegamos a conocer a nadie. Si no nos conocemos ni a nosotros mismos. A otros menos aún. ¿Tú sabes las pirañas que hay por los inconscientes de las personas?… y algunas de esas salen y sí que te muerden.
—Ya, ya. Pero entonces… ¿Por qué hacemos esto?… Acabas de quitarle todo el sentido a lo del autoconocimiento. ¿Dónde queda ahí ese «hombre conócete a ti mismo?… Vamos que me has traído engañado, era misión imposible y lo sabías de antemano.
—¡Qué dices! Nothing is imposible.
—Era broma. Sé perfectamente por qué lo hacemos.
Porque somos aventureros, temerarios, nos mola el riesgo y no nos da miedo vivir la vida.
—Por supuesto que sí. Aunque también te digo que  tampoco es que tengamos otra opción. O te mueves o te mueven. O evolucionas por ti mismo o te fuerzan a evolucionar. Aquí hemos venido a jugar, no a estar en el banquillo y la vida te pide cuentas, y además con plazos de tiempo previamente ya establecidos, tiempos que están determinados por ciclos astrológicos y ese reloj no cesa «tic,tac,tic,tac…» los astros no dejan de moverse y cuando toca…, TOCA. Se vienen eclipses y eso es un detonador de circunstancias. El reloj está en marcha y lo haces a las buenas o lo haces a las malas. Ese es tu único margen de libre albedrío ahí, el cómo lo vas hacer; pero no el qué, eso te lo van a servir en bandeja de plata.
—¿Me escuchaste cuando te dije que era una broma, no?
—Sí. Pero es que la cosa es bastante seria. La respuesta buena a tu pregunta es: Hacemos esto para que nuestra vida vaya perfectamente y se complique lo mínimo posible. Si fluyes, cambias y te vas adaptando al medio y las circunstancias temporales que siempre son cambiantes, en la naturaleza y en tu vida, todo va a ir muchísimo mejor que si no lo haces porque fuerzas al Universo a ponerte en tesituras más duras. O peor. Como quieras quedarte cómodamente en tu anémona anclado en el pasado y tus viejas costumbres, mueres. Te extingues como los dinosaurios. Ya sabes. La teoría de evolución de las especies de Darwin.
—Sí. Sé cómo funciona la cosa.
—Pues estamos en tiempo de cambio y de esa índole.
—¿¡No me digas!?… No lo había notado.
—Oye… Estoy diciendo que esto es serio.
—Y nadie dice lo contrario. ¿Estoy aquí no?
—Sí.
—Pues vega. Sigamos. Que el reloj no cesa. «Tic,tac,tic,tac…»
—¿Tienes prisa por llegar a algún sitio?…
—Al área 8 sí.
—Está bien, pasemos a eso. A ver, en el área 7 manejamos una información algo más superficial. Lo que te pueda llegar por ahí es algo de lo que en mayor o menor medida eres consciente y no sueles tratar de ocultarlo, te sale según con quien te vayas juntando y te da igual, eres consciente de que eres así. Luego está la 8, dónde se mueve una información…, mmmm, un tanto más oscura. Y ahí no vemos las cosas tan claras porque reina la oscuridad. Una parte está a oscuras porque ni siquiera la conoces y la otra simplemente porque la ocultas. Es esa información que no compartes con cualquiera porque es mucho más íntima y personal que la anterior.
—Nuestra zona de acceso restringido.
—Exacto. Ahí están nuestros secretos y asuntos más privados, sexo incluido. Y bueno, haya sexo o no de por medio, a veces, según con quien, podemos llegar a ese punto de intimidad. La relación con un psicólogo por ejemplo, es de casa 8. Como no le abras la puerta a las profundidades de su psique no te puede ayudar.
—Ya.
—Pero está claro que aquí el número de espejos en los que te vas a mirar se reduce bastante.
—Vale… ¿Y cuándo sí hay sexo?
—Pues en ese caso aún profundizamos mucho más. Tanto que ya no es que te veas reflejado en un espejo, es que lo atraviesas igual que hace el personaje de «Alicia a través del espejo».  Literalmente entras dentro del otro, en su inconsciente, y la información pasa de un campo al otro como si se tratara de un proceso osmótico. Igual. Ambos campos se unifican y comparten información. Y por un momento… yo soy tú y tu eres yo, siento lo que sientes y sientes lo que siento. Eso es realmente el tanta, sentir al otro pero no sólo por el punto de unión sino de la cabeza a los pies y más allá también, porque nuestro campo energético se prolonga fuera de los límites de la piel y por ahí también sentimos.
—¿Cómo?… ¿Podemos tener sensaciones más allá de nuestro cuerpo físico?
—Por supuesto. Lo que sí no tienes desarrolladas tus capacidades perceptivas no te enteras. Pero vamos, sentirlo se siente. Es por nuestro campo energético por donde compartimos información con el otro, a nivel inconsciente claro, no te enteras a menos que …
—Tengas desarrollas las capacidades perceptivas, sí.
—Correcto. Así que tener sexo no es nada inocuo. Es una osmosis energética bidireccional. Cuando terminas, parte de la energía de esa persona está adherida a tu campo y viceversa. Más te vale que tenga buenas vibras.
—¿En serio?
—Sí. Y tus «secretos e intimidades» eso que no le contarías a nadie pasan a formar parte del otro. Casi nada ¿eh?
—Ostras.
—Ostras y langostas. Suerte que no entendemos el lenguaje del inconsciente y «lo que pasa en las vegas se queda en las vegas». Tus secretos están a salvo por algún recóndito lugar del inconsciente del otro. Peeeero.
—Hay un pero.
—Siempre lo hay. Esa información que pasa a tu campo a ti te afecta. Imagina que tienes un vaso lleno de agua y agregas una gota de tinta, el contenido cambia ¿no?
—Sí.
—Pues eso, después de echar un polvo el color de tus aguas cambia. Más te vale que tenga buenas vibras, en serio, porque esa tinta te afecta a nivel mental, emocional y energético.
—Vale. ¿Y cuando tenemos pareja estable?
—Bueno ahí hay más historia. Con nuestra pareja también nos vamos trabajando muchos aspectos de la personalidad, en el área 7 y en la 8. Y como vamos cambiando y evolucionando constantemente, uno va tirando del otro y se crece en pareja. Una veces sumará uno, otras veces lo hará el otro. Hoy por ti mañana por mí; no siempre andamos con los mismos humores y las parejas se apoyan en todos los sentidos.
—Ya.
— En una relación sana ambos van creciendo y transformándose a la par. El problema viene cuando no es bidireccional y sólo suma uno. Y esto es así tanto en la 8 como en la 7, hay relaciones tóxicas donde solo aporta uno. En ese caso hay que minimizar las interacciones. Si el intercambio no es equitativo, no es sano. Y nuestra energía vale demasiado como para andar desperdiciándola con cualquiera.
—Cierto.
— Si quieres que tu vida vaya bien necesitas mucha energía y para tenerla o retenerla es muy importante valorarla y se empieza precisamente por ahí, por no andar regalándola cuando en verdad no se valora.
—Ok! Entendido.
—Pues venga, sigamos con «Las Vegas».
—¿Las Vegas?
—Sí, la casa 8 es como Las Vegas.
—¿Por eso de que…, lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas?
—Por eso y por más. Todo lo que se cuece por esa ciudad es muy escorpiano. Ese tipo de juego poco limpio, las apuestas, las máquinas tragaperras, los timos y todo tipo de engaño, el dinero sucio… y bueno no voy a seguir. Pero ya sabemos lo que pasa en «Las Vegas» no?
—Sí.
—También es de casa 8 todo lo que llega a nuestra vida sin el más mínimo esfuerzo, así como caído del cielo. Que no todo es malo.
—¡Ah bien!
—Si la suerte te sonríe y ganas la bonoloto o heredas, o vas por la calle y te encuentras un billete, o tienes un encuentro fortuito con alguien que te aporta justo lo que necesitabas en ese momento, bien sea material o energético o emocional…, todo eso es de casa 8 y es igual de valioso. No todo se paga con dinero.
—Es cierto. A veces el simple encuentro con una persona puede aportarte más. Estás depre o pasando por una crisis y te tropiezas con alguien…, o te escribe y la cosa cambia.
—Claro. Los campos se juntan, la información pasa y esa gota cambia el color de tus aguas.
—¿Por wasap también pasa?
—Igual. La conciencia se expande mucho más allá de los límites del cuerpo ¿recuerdas?… Por un punto del inconsciente colectivo todos estamos conectados. Con algunos compartimos mucha más información y por eso tenemos un mayor grado de conexión y afinidad, pero todos estamos conectados. Somos una supraconciencia. Una mente colmena y a través del pensamiento nos podemos mover por ella. Solo tienes que pensar y conectas. Ya está. Fíjate si es simple.
—No sé, yo no lo veo tan simple.
—Eso es porque aún estás confinado dentro de los límites de tu cuerpo físico 3D. En tu lado Tauro. Tienes que entrar en tu lado Escorpio o no vas a entender de lo que te hablo. Desde los 5 sentidos no puedes percibir lo que hay detrás del otro lado del velo, solo se percibe con el sexto sentido. Cuando amplificas tus percepciones más allá de tu cuerpo desaparecen las fronteras, no hay distancias, piensas y conectas. Los campos se juntan, la gota de tinta pasa y las aguas cambian. Así de simple.
—Me sigue costado creerte.
—Pues volvamos al sexo entonces, por ahí creo que lo vas a llegar antes.
—Por mi perfecto, volvamos.
—Pero vamos a ver el lado más trascendental y espiritual del sexo.
—Soy todo oídos.
—Bien, estábamos comentando que mediante el sexo atravesamos el espejo del otro, y ahí nos movemos a un nivel mucho más profundo, por la parte esa donde no hay luz y pueden aparecer pirañas o vete tú a saber qué.
—Sí, me acuerdo.
—Pues las pirañas son tus sombras, tu lado oscuro, y ese «vete a saber qué» son esas partes de tu carácter que ni siquiera sabes que tienes. Facetas de tu personalidad, deseos e inquietudes, dones y talentos sin explorar. Y resulta que esa persona con la que te juntas tiene algo de eso en común contigo, y al cruzar su espejo lo activa en ti y de repente te ves haciendo cosas que seguramente no harías tú solo. Incluso puede que ni reconozcas a esa Alicia y te veas diciendo: «¿Cómo narices pude hacer eso?…
—Sé de lo que hablas sí. Me ha pasado.
—Según con quien te juntes así actúas. Eso sí, no hay escusa que valga, si resuenas con eso es porque hay afinidad. El otro solo lo activa o lo potencia, pero tú ya lo traías de serie.
—Ya. De donde no hay no se puede sacar, sí emerge es porque estaba ahí.
—Exacto. Pero la cosa está en que entiendas que difícilmente vas a tener relaciones sexuales con alguien que no tenga algo en común contigo. Si hay atrición sexual por ambas partes es porque en algún punto coincidís como dos gotas de agua. Por eso os compenetráis. Eso es lo que permite que los inconscientes se superpongan por afinidad de resonancia . Si no, ni de coña. En el área 7 es más fácil que alguien te haga de espejo, la información que se mueve ahí es más superficial, pero en la 8 ya tiene que haber muchísima afinidad; es como el acoplamiento de una nave a la base espacial, tienen que encajar por algún punto de forma simétrica o no hay na que rascar. Y tú te crees que te has enamorado porque te gusta algo en especial de esa persona pero el motivo no es ese. Te atraen las personas con las que tienes en común algo a nivel inconsciente independientemente de su apariencia física. La atracción viene de otra fuente más poderosa.
—Vaya. Y yo qué pensaba que te enamorabas por motivos puramente románticos.
—Pues no. Es por los inconscientes. Se atraen cuando tienen algo que trabajar en común. Alguna configuración de esas del «vete a saber que»…que andan por ahí bien escondidas y ambos campos necesitan fusionarse para potenciarla y hacerla emerger a la zona del consciente. Solo así puede convertirse en talento. Por eso es que ciertos campos se atraen. Bueno para eso y para crear. Ya sean críos, libros o vete a saber que cosas. Pero para eso siempre hacen falta dos energías, una yin y una yang. Así creó Dios Universo. Qué te crees que es el Big Bang. El orgasmo apoteósico que surgió después de juntarse las dos polaridades de la divinidad. La Ying y el Yang. Así nos pario Dios y nosotros lo hacemos igual.
—Brutal. Eso no suena nada mal.
—Espera. No he terminado. Solo te fusionas si hay un trabajo de por medio. Y más vale que sea a largo plazo y te hagan fijo ahí porque como sea un trabajo temporal, en cuando se termine la faena: «Sayonara Baby»… El amor se apaga y terminas diciendo: «No se aún cómo me pude enamorar de mengano o mengana»… ¡Claro!  Ya hicisteis lo que tenías que hacer y el fuego se apaga para que cada uno siga su camino y busque otro espejo distinto que saque otra faceta a pulir. Pero vamos no es culpa ni de mengano ni de mengana. Es simplemente que se acabó el contrato de trabajo y toca buscarse otro empleo, u otro espejo.
—¿Siempre que una pareja se separas es por eso?…
—Fin del contrato sí. El 100% de las veces. 
—¿Aquí no hay excepciones?
—No. Solo destino.
—¿No crees en el amor eterno?
—No. Yo creo en el trabajo eterno. Si nunca dejas de amar a alguien, si os queréis loca y apasionadamente, es porque los inconscientes se compenetran muy bien y hay un trabajo constante que hacer ahí. Y a mayor grado de enchochamiento y locura, más curro hay detrás. ¡Amor eterno! Ja, ja… eso es lo que te hace sentir tu alma para que te quedes ahí a currar que en verdad es lo que quiere de ti. Te necesita para que hagas ese trabajo en particular, con esa persona en particular y hace que te enamores hasta la medula. Pero vamos, tú no tienes nada que ver con el enamoramiento. Es tu alama la que lo genera. Tú en todo casa eres una víctima.
—Poooor Dios. Pero que poco romántica eres.
—Te equivocas. Soy Piscis del Sol y los piscianos somos muy románticos. Que sepa las causas que hay detrás de un enamoramiento no quita que no lo disfrute y lo sienta con la misma intensidad. O no disfrutas tú de una peli aunque sepas que no es real y son actores interpretando una historia ficticia.
—Sí. Claro que la disfruto.
—Que sepas los motivos y las causas que hay detrás de cada suceso de la vida (Escorpio) no quita en absoluto que sufras o disfrutes. Solo te ayuda a llevar cada situación con más calma, paciencia y tolerancia. Te fustigas menos y aprendes a llevarlo con filosofía. Detrás de todo suceso hay un proceso. Pero saberlo no te libera en absoluto de tus emociones. Lloras igual, sufres igual, te ríes igual y disfrutas igual.
—Entiendo.
—Pero bueno, si quieres te lo puedo decir para que te suene más romántico. Cuando dos personas se enamoran es porque sus almas comparten misión de vida, tienen algo que hacer juntas por destino, y es el destino el que las une y mientras ese trabajo esté pendiente seguirán encadenadas enteramente, porque hay trabajos que nunca terminan, por eso hay matrimonios eternos. ¿Te suena mejor así?
—Al menos suena más poético.
—Pues es lo mismo.
—Pero suena diferente.
—Pues hablemos entonces de destino y trabajo de almas si te suena mejor así.
—¿Crees en las almas gemelas?
—Sí.
—¡Ah!… En eso sí crees.
—Y en el trabajo eterno, te lo he dicho, es lo mismo. Lo que buscan las almas es que hagamos ese proceso evolutivo que lleva a la expansión de la consciencia. Han venido a eso, de ti no quieren otra cosa. Y como resulta que es una misión imposible porque no puedes llegar a conocerte a ti mismo mientras vivas…, como el trabajo no termina, el amor no cesa y se vuelve eterna la cosa. Para toda la vida. O vidas en plural, si las almas tienen que llegar a la fuente vía expansión de la conciencia mientras andan sumidas en la más oscura inconsciencia…, ¡tela! eso lleva vidas. Por eso reencarnamos, porque de una no lo logramos. Y dime que te has iluminado porque te acabo de dar la clave para el amor eterno. Crecimiento personal en pareja. Te has tenido que iluminar fijo.
—Para unas cuantas vidas creo, si es que logro recordarlo. Por cierto, ¿era en la Luna llena de Escorpio cuando Buda se iluminó, verdad?… El Weesak. Lo vimos en el eje Tauro–Escorpio.
—Exacto. Es por el área 8 por donde nos conectamos, recibimos información del inconsciente y nos iluminamos. Sí. Un regalo la casa 8 si aprendes a manejar bien esa energía claro. Porque puede ser igual de productiva que destructiva. Es un billete de 500, con su cara y su cruz por el mismo valor. Es muy poderosa esa energía, muerte y destrucción y a la vez nacimiento y creación; pero eso lo veremos después. Ahora estábamos atravesando el espejo. Donde se produce la superposición cuántica de los inconscientes por afinidad y resonancia .
—Vamos, el sexo de toda la vida.
—No hombre no. Yo hablo de sexo cuántico, sexo tántrico, sexo trascendental. Lo que tú dices es sexo de casa 5.
—No entiendo nada.
—A ver para llegar al sexo trascendental tienes que tener muy, muy, pero que muy desarrollado el campo de las sensaciones y haber adquirido ya cierta expansión de la consciencia. Vamos, lo que te he dicho de sentir fuera de tu cuerpo, sentir tu campo energético. Si no, no hay modo. Como ya te he comentado antes, pasar pasa igual, pero tú no te enteras y entonces lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas. Y lo que mola es enterarse ¿no crees?…. Si no, te pierdes la mejor parte, la cuántica. Y entonces no puedes apreciar como esa gota de tinta que pasa afecta a tus aguas. Y no te enteras de qué narices estimula el otro en ti cada vez que juntáis campos. Ni ves como poco a poco ese don oculto en tu inconsciente va saliendo del armario y va tomando más protagonismo en tu vida y va transformando tu personalidad. Porque vamos cambiando y encima no nos entramos. Y no sé, a mí me gusta enterarme de todas esas cosas y vivir cada proceso de forma consciente. Llámame friki si quieres, una friki de la trascendencia y amante de ver el trasfondo de todas las cosas pero es que soy de profesión escorpiana no lo puedo remediar me sale solo. Por eso escribo de estos temas.
—No, no. Si me parece súper interesante, sexo trascendental, venga ilumíname que yo también quiero.
—Pues eso sucede cuando realmente estás haciendo ese proceso evolutivo que hay detrás del viaje del héroe, y habitas tu casa 8 y tomas conciencia de ella. Antes no. Cuando llegamos al área 8 dentro del proceso evolutivo de autorrealización, el viaje del héroe, se supone que ya hemos recorrido las áreas egoicas, de la 1 a la 6; en la 7 nos hemos currado lo de dejar el ego atrás y empezamos a relacionarnos de forma no egoísta, pensando más en el otro que en nosotros mismos. Entonces es cuando accedemos al nivel del sexo trascendental. Si vas con ego ahí no llegas. En todo caso, como te he dicho, es sexo de casa 5, para el placer personal. Estás con alguien pero como si no estuviera. Solo tú y tu placer. La masturbación también es de casa 5. Solo tú y tu placer.
—Ya. La casa de Leo.
— Sí. No te lo comenté en su día pero ahí entra el sexo como método creativo y el sexo por pura diversión pero ese no es nada trascendental. Es egoico. Lo que sí es cierto es que te vale para trabajar el campo de sensaciones. No deja de ser otro modo de autoconocimiento, el de tus sensaciones íntimas, muy válido según para que fin. Pero si lo que quieres es sentir de verdad al otro, y con sentir no me refiere solo a lo físico, sino a los demás cuerpos, el mental, el energético, el emocional; todo el pack vamos. Trabaja tu casa 8. Y ten sexo de casa 8. Verás que es otra experiencia completamente distinta. Trascendental. 
—¿Son los deberes de este mes?
—Pues sería lo suyo sí.
—Mola.
—Nos ha jodido.
—De eso se trata, ¿no?
—Sí. Es una de las mejores maneras para bucear por las profundidades más profundas de tu ser y que puedas realmente alcanzar un verdadero desarrollo personal. Y también para trabajarse bien la energía de Escorpio; ese caballero del zodiaco es el que te permite ver el trasfondo de todo en esta vida, de cada vivencia, de cada circunstancia. Peeeeero.
—Ya estamos con el pero.
—Sí. Peeero, este te va gustar.
—Dispara.
—Retomamos también los deberes del signo de Tauro. Hay que seguir trabajando el campo de las sensaciones. Mucho. Si no no llegamos. Ya lo trabajamos en su día cuando vimos ese signo, pero hay que seguir haciéndolo. Poniendo atención a los sabores y qué sensaciones generan los alimentos en tu boca y en todo tu cuerpo. Y lo mismo con canciones, las pones y observas como cambia la vibración de tu campo energético. Y vigilas tus emociones, qué sientes con diferentes canciones, qué estados te evocan, que pensamientos te vienen a la mente. Pero sobre todo meditación. Mucha meditación. Cierras los ojos y te centras en tu respiración y en las sensaciones de todo tu cuerpo mientras tratas de entrar en Wonderland.
—Se me ocurren otras alternativas. Ojos vendados, plumas, música, sabores, olores….
—No hace falta que me des detalles. Pero sí claro, eso también vale como deberes del mes.
—Perfecto.
—Igualmente medita.
—Lo haré, tranquila.
—Y ahora es cuando entramos en la metafísica pura y dura. Una vez entiendes cómo funciona lo del acompasamiento de conciencias…
—El sexo cuántico.
—Sí. Entonces quitamos el cuerpo físico de la ecuación y sucede exactamente lo mismo. Las conciencias se unen igual, la información pasa igual y el crecimiento es el mismo.
—¿Cómo?, ¿Sexo sin cuerpo?
—Sí. Ya te lo dicho antes. No es imprescindible el contacto físico para unificar las conciencias. Ahora sí tienes toda la información que necesitas para verlo con claridad ¿Aún estas a oscuras?…
—Eso parece.
—Entonces no estás viendo la piraña que tienes al lado con cara de querer hincarte los dientes de un momento a otro. Da bastante yuyu.
—¡Qué dices de piraña!… No sé supone que …
—Es broma. Venga vamos a iluminar un poco más el iceberg.

Las capas del Iceberg

iceberg

El símil del iceberg es bueno para entender un poco como está estratificada la mente. Porque según el primer principio del Kibalión: Todo es mente. Toda la creación no es otra cosa que la mente de Dios. La supraconciencia.
—¿La materia es mente?
—Sí. La parte más densa, te lo estoy diciendo.
—Me cuesta concebir la mente como algo más allá de un proceso que pueda darse dentro de tu cabeza.
—Sí, como concebir que puedes tener sensaciones fuera de los límites de tu cuerpo físico. Pero es así. Y por eso precisamente es que podemos sentirlas y tender sexo cuántico porque en verdad todo es mente. Toda esa aura que te rodea es mente, ahí almacenas toda tu historia, toda tu información. Puedes tener un recuerdo guardado a un palmo de tu pie o de tu mano. Y yo puedo acceder a eso, porque no, no está dentro de tu cabeza, está fuera. Y puedo tocarte sin ponerte un dedo encima, incluso en la distancia. Solo con el pensamiento. Porque la distancia es una ilusión 3D, eso en 4D ya no existe. Solo mente. Una mente colmena por donde todos estamos conectados y solo con pensar en ti te alcanzo y te afecto. Por eso dicen que andar criticando a terceros trae retorno kármico. Porque afectas su campo y no de un modo muy positivo.
—Ostras.
—Ya lo sabes, nada es inocuo. Y si quieres que tu vida vaya bien deberías respetar los campos de terceros. Es mejor no entrar sin consentimiento de la persona.
—Tomo nota.
—Pues bien, toda esa supraconciencia está estratificada en diferentes grados de sutilidad. Desde los más denso de todo, la materia, tú, tus cosas, tu mundo, tus circunstancias…, que vendría a ser la parte que emerge de las aguas; hasta lo más sutil que es el inconsciente colativo. Después estaría la supraconsciencia que engloba todo; la parte que queda arriba, la parte sumergida y el agua donde flota. Todo. Y en esa línea que va desde lo divino hasta ti, también hay una serie de capas: Tu alma, eso que te «anima» es más sutil que tu cuerpo. No la ves pero sí la sientes. De hecho currarse el campo de sensaciones es currarse la conexión con el alma. Y el sexo trascendental en verdad es sexo entre almas, o entre campos de energía, es lo mismo. ¿Quién narices dijo que el sexo no era  espiritual?
—La iglesia creo.
—Pues no tenían ni idea de lo que decían o vilmente mentían. Pero vamos, sin sexo no hay conexión con Dios. Ni de coña. Más bien sucede justo lo contrario. Te desconectas de la fuente, porque como te decía tenemos capas que nos conectan a ella: Tu alma es una prolongación de tu espíritu, éste a su vez lo es del Ser superior y así nos vamos sutilizando, cuerpo tras cuerpo, hasta llegar a la fuente o sea a Dios. Y la conexión con tu alma o con esa supraconciencia se hace igual que la conexión con la conciencia de otra persona. La expansión de la consciencia es así. No puede darse de otro modo que a través de las sensaciones de tu cuerpo físico. Primero expandes la conciencia hasta el alma, después hasta el espíritu, después a tu Ser superior y así hasta la última capa. Si te desconectas de tu campo de sensaciones… Ya está. Te desconectas de lo divino. Y «game over», te toca volver a nacer para volverlo a intentar. Una vez muerto no puedes. Nos mintieron en eso. Para trascender tienes que hacerlo desde 3D, necesitas un cuerpo físico. Pos mortem no vuelves a la fuente. Irás allá donde te lleve el nivel de vibración y conciencia adquirido. Si eres un caparra irás dónde los caparras. El infierno como tal no existe. Y cada quien, desde el mismo nivel de conciencia con el que muere vuelve a encarnar. Como en los videojuegos. Tu alma lleva el registro de tu juego en tu campo energético. Naces y vuelves donde lo dejaste, y vas expandiendo la consciencia capa a capa. De 3D a 12D, por decir algo, no sé cuántas habrá… Y si no te acuerdas de nada. Da igual. Ella sí y te mueve como marioneta, tú por eso no sufras. 
—Joooder. Pues no nos queda na.
—Por eso te digo. Nos va a llevar vidas. En plural. Si no somos capaces de unificarnos conscientemente con otro campo energético en 3D, dime tú cómo narices vamos hacer para unificar la conciencia física 3D a la del alma en 4D, o a la del espíritu en 5D. Imposible. Sin sexo no hay espiritualidad. Es justo lo contrario de lo que nos contaron. Pero me reitero para que quede bien claro, no hablamos para nada del sexo egoico de casa 5 por puro placer, ese no te lleva a Dios, ni al Paraíso. Hablamos de unificar campos energéticos, porque el proceso de ascensión a la fuente va de eso, de unificar la conciencia de 3D con la de 4D, para después hacer lo mismo con la 5D, 8D y así hasta el infinito y más allá.
—Pues eso. No nos queda na.
—Ja, ja… Sí. Pero bueno, se empieza por dar el primer paso y ya sabes cual es. Lo demás va pasando solo y a su debido tiempo. Poco a poco vas atravesando el espejo y vas haciendo consciente lo inconsciente, y vas expandiendo tu consciencia. Eso es crecimiento personal. Bueno, ¿Atravesamos el espejo?…, de forma individual me refiero. Como Alicia en la segunda novela, tomando conciencia de lo que sucede del otro lado.
—Claro, vamos.
—Venga pues.
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—¿Qué nos encontramos del otro lado entonces?
—¿Al sombrerero loco?
—Cierto, eso so también. Es verdad que todos tenemos al sombrerero loco escondido por alguna parte de nuestro wonderland personal. Pero yo me refería a los estratos de la mente. A ver lo primero que encontramos después de la mente consciente es la subconsciente, después a un nivel más profundo el inconsciente personal, después el inconsciente colecto y después la supraconciencia. Pero vayamos por partes. ¿Qué es exactamente el subconsciente?…
—No se supone que eso me lo tienes que decir tú a mí.
—Era una pregunta retórica hombre. Te lo digo rápido. Es tu procesador de la realidad 3D y el cuaderno de bitácora de tu alma, donde va almacenado toda la información de todo lo que te rodea, de cada vivencia. Todo. Como si fuera el «Show de Thruman. Durante las 24 horas del día. Si pasa una mosca volando por tu espalda también lo registra.
—¿En serio?… ¿Aunque pase a tus espaldas?
—¿Qué parte de eres un campo que se expande más allá de su cuerpo físico y comparte información con otros campos no has entendido?
—Lo he entendido, simplemente estoy asimilando esa información.
—Demasiada información lo sé. Pero es que eso es Escorpio. Tiene demasiada profundidad para ver todo eso en un espacio tan reducido, pero bueno hay todo un mes para ir integrándolo antes de que trascendamos la trascendencia en Sagitario, te da tiempo a intégralo de sobra. Sigamos. En una capa más profunda está el inconsciente personal y ahí hay información desde el vientre de tu madre hasta vidas pasadas, o futuras…
—¿Cómo?
—Tu destino está escrito antes de que nazcas.
—¿Pero el de mis vidas futuras también?
—Sí. Ese también.
—No jodas. Al final me voy a cortocircuitar.
—Pues sí jodo. Pero creo que esa parte la vamos a dejar debajo de la alfombra de momento. Tu haz como si no hubiera dicho nada.
—Sabes que eso es imposible. No puedes soltarme que mi siguiente vida ya está escrita y pedirme que lo olvide.
—Créeme que podía haber dicho algo peor.
—¿Como qué?… Venga, ahora me lo tienes que decir.
—Si insistes. Vidas, pasas y futuras ya escritas, como las canciones de un álbum y todas sonando a la vez. Tu espíritu le da al play y ale. Todas al unísono.
—¿Pero qué me estás contando?
—Eres un ser cuántico, estás aquí y en muchísimas más dimensiones y tiempos a la vez. ¿Una biodramina?
—No. Mejor hago como no he oído eso. Tenías razón. Intentaré olvidarlo.
—No creo que puedas, una vez eres consciente ya no puedes ser indiferente. Pero bueno, inténtalo. Sigo. Después encontramos el inconsciente colectivo donde todos estamos conectados y de ahí… a la supraconciencia. FIN.
—Pero si nuestras historias ya están escritas de antemano entonces qué sentido tiene todo esto.
—Uy como estás hoy con lo del sentido. Eso es más de Sagitario. La búsqueda del sentido.
—Y tú olvidas que soy muy sagitariano.
—Es cierto, pues nada el mes que viene lo vemos, este no toca.  Sigo…

El eje Tauro-Escorpio.

—Para poder crear realidad propia, o cualquier cosa que quieras crear, construir o materializar en tu mundo tienes que tener bien presente el eje completo. No te puedes quedar solo con Escorpio porque entonces es cuando no sales con vida del inframundo. Eso es tan basto y tan profundo que te atrapa. Para que la inmersión por esas aguas sea trascendental pero segura necesitas echar el ancla en tierra firme y desde luego ir bien atado a esa cuerda. Ahí  se entra como Teseo en el laberinto del Minotauro, asegurándonos bien la salida.
—Ya. Con los pies en la tierra.
—Exacto. Porque es un viaje que hacemos con la mente. El cuerpo físico, mientras estemos vivos, se queda en Tauro. En la materia 3D.  Nunca hay que perder de vista ese enfoque, y ya no solo para no perder la razón y parecer un tarado; porque es cierto que hay una analogía con la novela de Alicia; Wonderland es tu subconsciente (Escorpio) y la Alicia que está en el árbol, durmiendo o meditando es tu cuerpo físico 3D (Tauro); y como decía el gato del Cheshire «Ahí están todos locos»… y es verdad. La gente que anda por esos lares sin toma de tierra (Tauro) y hablan desde ahí, en ese lenguaje de Wonderland, para una persona que está conectada únicamente a Tauro la percepción es de chiflado, loco y tarado.
—Sí. Ya lo decía Nietzsche. Los que fueron vistos bailando fueron considerados locos por aquellos que no podían escuchar la música.
—Y así es, tal cual. Nietzsche fue un loco porque se desconectó por completo de Tauro. Repudiaba lo humano y se mudó a vivir a Wonderland. Y desde allí escribió obras muy buenas pero quedó atrapado por el encanto de Wonderland y jamás volvió de allí. Desgraciadamente con Nietzsche no hubo un «Alicia a través del espejo». Se quedó en la primera novela, cayó por la madriguera, se fue a tomar el té con el sombrerero y la libre de Marzo y como éstos fueron condenados por la reina a vivir eternamente en la hora del té, Niche también quedó atrapado en ese bucle temporal y jamás volvió. Fin de la historia.
—Nunca había oído esa versión de los hechos, pero puede que tengas razón.
—La versión que tenemos es la de los médicos de 3D. La del lado de Tauro. Ellos que te van a decir. Pero para que un juicio sea justo necesitas dos puntos de vista. El del abogado y el del fiscal. Siempre hacen falta las dos polaridades para tener una versión completa de hechos y a nosotros nadie nos ofreció la versión de los sucesos del lado Escorpiano.
—No tuvo un juicio justo.
—No. Solo hubo fiscal. Tauro. Pero vamos, la versión del abogado sería esa. Wonderland te atrapa no es tan fácil salir de ahí. Como entres sin estar bien anclado a Tierra, ya no sales. Y no se trata de eso. Se trata de ir y volver. De habitar ambas áreas. Tauro y Escorpio. Ya habrá tiempo de vivir solo en Escorpio cuando estemos muertos. Ahora estamos vivitos y coleando y necesitamos controlar muy bien el eje completo, ya no solo para evitar lo que le pasó a Nietzsche sino para poder materializar. Del otro lado encuentras TODO lo que necesitas para crear en el mundo de la materia. Es el mundo de las ideas de Platón y poder conectarse a eso tiene sus ventajas. Todo los genios lo están, las ideas no son humanas. Siento decírtelo pero tú no tienes ideas. Las ideas te poseen a ti, te violan literalmente, entran en tu cabeza y te poseen. Por eso los genios parecen locos. Claro, con un Tauro muy potente tu coges esas ideas que han entrado en tu cabeza 4D y las pasas a 3D y creas. Haces un parto, literal. Por eso necesitamos tener bien esquematizado y bien presente el eje completo Tauro–Escorpio. Para nuestra salud mental y para tener éxito en la vida y crear la realidad que queramos. Así que vamos a ubicar esa idea con la mayor claridad posible en nuestra cabeza.
—Perfecto. Echemos el ancla a tierra firme.
—Hay que contemplar ese eje como una unidad. Como el iceberg exactamente. Esa idea nos vale. La parte que queda sumergida es el mundo de las ideas de Platón. Antes de materializarse la idea en 3D primero se gesta ahí. No te va a pasar nada, absolutamente nada, que no se haya gestado primero en Wonderland, en el mundo de las ideas. ¿Y qué hace que esa idea nazca o no nazca?
—Ni idea.
—Que la nutras tú. ¿Y cómo?… Eso tienes que saberlo. Lo hemos visto ya.
—Con tu energía.
—Correcto. Donde pones tu pensamiento ahí se dirige tu energía. Cada cosa que sostienes en tu cabeza la estás alimentando. Haces que crezca y cuando tiene un determinado peso energético entra en 3D. Por eso hay que llevar cuidado con lo que sostenemos en nuestra cabeza.
—Evita pensar en cosas que no quieras materializar.
—Eso es. Incluso las enfermedades se gestan así. Todo en verdad. Antes de que pase ya ha pasado.
—¿Cómo?
—Que antes de que se materialice en 3D, se da en otras dimensiones más elevadas. Ya están pasando cosas que no ves. Cosas que gestas tú y otras que no, que te llegan por destino.
—¿What?
—Todo lo que tienes que vivir se da primero del otro lado del espejo, en forma de idea, de memoria, de sueño… No sé exactamente el mejor adjetivo para definir eso. Complicado está, porque no hablamos el «Wonderlandes»… y si se te ocurre hacerlo te tachan de tarado, así que mejor utilizamos terminología de uso corriente en la 3D. Memoria, nos puede valer, podemos utilizar esa. Pero vamos, la cosa es que ya existe en Wonderlan esa historieta que tú vas a vivir mañana cuando salgas a la calle, o en unos meses o en unos años. Todo dependerá de la profundidad de esa memoria que va densificándose y bajando de lo más sutil a lo más denso. Puedes estar en 8D y tardar más, en 5D y tardar menos o en 4D y pasarte en cualquier momento. ¿Me vas siguiendo?
—Eso intento.
—Bien. ¿Y te has hecho ya la pregunta?
—¿Cual?
—¿Habrá algún modo de acceder a esa información antes de que entre la cosa en nuestra realidad?
—Pues sí, eso precisamente es lo que me estaba preguntado. ¿Cómo lo has sabido?
—Intuición querido.
—¿Tienes intuiciones?
—Intuiciones es lo que necesitas tener para saber qué narices se cuece por las profundidades del inconsciente Y sí, claro que las tengo. Es algo que todos tenemos, lo que a veces no las escuchamos o no somos capaces de discernir entre los grillos de nuestra cabeza y la información que llega del inconsciente. Pero cuando una idea irrumpe de forma abrupta así en modo violación, cuidado, puede ser una intuición, una información de algo que aún no ha entrado en tu realidad, pero viene de camino. Bajando planos, de lo sutil a lo denso y tú lo resientes. Eso sí…
—¿Qué?
—Si tienes que tener una vivencia en particular no vas a tener acceso a esa información si hay la más mínima posibilidad de que se alteren los hechos. ¿Has visto regreso al futuro?…
—Sí.
—Pues igual. Tu historia principal ya está escrita. No puedes alterarla o tus hijos no nacen y ellos también tienen su vida escrita. Así que no puedes viajar a ese futuro. Solo llega información que no altere los sucesos principales de nuestra vida. Aun así, tener intuiciones es muy muy útil.  Habemos muchas personas en el mundo y eso son demasiadas canciones sonando a la vez, nuestros sonidos se pueden ver afectados por otros en ese caminar de la vida, entonces es cuando te avisa el inconsciente y te previene para que no salgas de tu casa con eso que llamamos «corazonada»; o para qué cambies de calle y evites un percance que no forma parte de tu juego personal, porque a veces sufrimos daños colaterales por no escuchar. ¿No te ha pasado?… Tomar una decisión y después decir: Mierda, mira que algo me decía que era mejor ir andando que en coche, o por otra calle, o no dejar algo en cierto sitio y aun así vamos y lo hacemos.
—Claro, muchas veces.
—Pues tú también tienes intuiciones. ¿Ves?… Todos las tenemos. Constantemente estamos recibiendo información del inconsciente, pero volvemos a lo mismo. Hay que agudizar esas percepciones. Prestarles atención y trabajarlas. Lo que trabajas es lo que desarrollas, musculo físico o musculo intuitivo.
—Yo quiero.
—¿El qué?
—Musculo intuitivo.
—Pues ale, ya sabes lo que toca ¿no?
—Ojos vendados, plumas, música, sabores, olores…
—Meditar también funciona.
—Ya. Si lo decía en broma.
—¿No meditas verdad?
—¿Intuición?
—No. Pragmatismo. Se te ve a la legua.
—Es que me duelen las rodillas, no puedo sentarme mucho tiempo con las piernas cruzadas. ¿Lo de atravesar el espejo del otro no sirve igual?
—Ja, ja…, Una cosa no quita la otra. Meditando atraviesas tu propio espejo y con sexo el espejo del otro. Pero sí te acostumbras a atravesarte a ti mismo en meditación más desarrollas ese campo de sensaciones que te permite después percibir las sensaciones del otro. Vamos, que es precisamente meditar lo que te permite llegar a ese estado de «sexo trascendental. Y el sexo trascendental te permite mejorar la conexión con tus otras capas del otro lado del espejo. Una cosa mejora la otra y la otra mejora la una… retroalimentación. ¿A qué se acaba de despertar en ti un especial interés por la meditación?
—¿Intuición?
Nuestros campos están conectados. Es fácil detectar lo que piensas y lo poco que te cuesta mentir porque no, no te duelen las rodillas. En eso me has mentido. Y bueno, aunque así fuera, no es escusa, se puede hacer sentado en una silla.

—Vale. Me has pillado.
—¿Ves?…Esa información como no altera el futuro sí te da la dan. O tienes fácil acceso a ella. Y lo ganas meditando. Así de simple. Oye, dime una cosa y no me mientas que te pillo.
—No tranquila. Responderé con honestidad.
—¿Haces Yoga?
—De vez en cuando sí.
—¿Y lo consigues?
—¿A qué te refieres?… ¿Si puedo hacer bien las asanas?… Pues ando un poco corto de flexibilidad articular pero lo intento.
—No me refiero a eso.
—¿Entonces?
—Entonces no tienes ni idea de si haces Yoga o no.
A ver…, ¿qué significa exactamente la palabra Yoga.
—¿Unión?
—Exacto. Ese término hace referencia a la unión del cuerpo y la mente. Y quien dice mente dice inconsciente. Contéstame ahora…, ¿lo consigues?…
—Que va, ni de coña, me la paso peleando con el cuerpo para poder hacer la postura, como para conectar con el inconsciente, imposible.
—Ahí está. Honestidad pura y dura. Pues entonces no haces Yoga. Haces ejercicio y estiramientos con tu cuerpo; que no está mal, pero no haces Yoga.
—Visto así es cierto.
—Igualmente esa unión es difícil de lograr a través del Yoga. Principalmente porque partimos de un concepto errado. Cuando hablamos de Yoga pensamos en separación.
—No te entiendo.
—Respondeme así sin premeditar, lo primero que te venga. ¿Yoga o Tantra?
—Tantra.
—Respuesta correcta. El sendero del Tantra nos lo pone más fácil que el del Yoga.
—Interesante, aclara.
—Bien, hemos dicho que Yoga significa unión. La unión del cuerpo con la mente pero ese concepto implica que damos por sentado que cuerpo y mente están separados y no es así. Desconectados sí, y que no somos conscientes de esa unión también, pero separados no. Vamos, ni de coña. Nada en la creación lo está porque todos formamos parte de un mismo campo, de una misma conciencia, la supraconciencia. Y el hecho de partir de ese concepto errado de separación dificulta que logremos dicho objetivo porque en tu conciencia está muy presente que si hay que unir cuerpo y mente, es porque están separados. Si te digo que intentes no pensar en un elefante de color rosa, ¿qué pasa?…
—Que pienso en un elefante rosa como los de Dumbo.
—Exacto. El tantra es justo lo opuesto a eso. Parte de una base de unidad, de conciencias solapadas, y sí somos una misma cosa…, yo soy tú y tú eres yo, y yo puedo sentir lo que tú sientes y tú puedes sentir lo que yo siento. Entonces es cuando te vuelves uno con el todo, a través del sexo, del yoga, de la meditación o lo de lo que hagas. ¿Me sigues no?
—Por supuesto. Desde el primer artículo.
—Estupendo. Gracias por tu honestidad.

La hidra de Lerna

Hidra+de+Lerna

—Vamos a por el último punto del día. El trabajo de Hércules para este signo. Que como era de esperar  tiene que ver con la mente y los pensamientos que nos controlan y nos hacen víctimas de las circunstancias. A veces incluso pueden llegar a complicarnos un poco la existencia porque tratas de luchar contra uno y resulta que nos vienen tres más. Como le pasa a nuestro héroe que en esta ocasión tiene que enfrentarse a una bestia con muchas cabezas, le corta una y en su lugar aparecen tres. Y es que no es tan fácil entrar en el inframundo de Hades porque ahí se mueven todos los hilos que dan forma a nuestra realidad y todo lo que tiene cierto valor está muy bien protegido. Para poder entrar ahí  tienes que demostrar que eres un héroe de corazón puro, porque como todos somos uno, lo que puedas hacer por ahí, en el mundo de Hades, donde está la energía para crear en la materia, va a afectar al todo. Si entras tu gota afecta el color de esas aguas. Y la conciencia colectiva sí se asegura de que entres ahí con buenas vibras. Para eso pusieron una hidra, se llama amígdala. Si logras vencerla entras. Así de simple y así de complicado, porque… vete y hazlo. Fácil no es.
—Ya. ¿Y cómo logra vencerla Hércules?
—Cauterizándole las heridas tras costar cada cabeza.
—Pero nosotros no podemos cauterizar los pensamientos.
—¿Quién ha dicho que no?
—¿Cómo?
—Mostrando indiferencia. Completa y absoluta indiferencia. Impasibilidad. Como un pensamiento se apodere de ti te controla, a nivel físico, mental y emocional y ya está…, secuestro emocional al canto. El cerebro que no distingue realidad de ficción cree que lo estás viviendo de verdad, tu amígdala suelta la química tóxica y ya has perdido la batalla. Mejor te vas y vuelves a intentarlo otro día. Una vez tienes el veneno de la hidra en sangre olvídate, es misión imposible, y tu cuerpo tarda horas en deshacerse de esa mierda. Mejor vete y hazte una tila o una ginebra o te vas al gimnasio o lo que te dé la gana pero nunca bajo ningún concepto intentas entrar envenado al inconsciente.
—Ok. Y si la ginebra me relaja y me desestresa, ¿podría?
—Claro. Y quien dice ginebra dice cualquier otra vía que te permita cambiar la dialéctica mental que traes. Un paseo por la calle, hablar con otras personas de otros temas y al final cambias tu vibración y tu química. Y si entras completamente desestresado y lo que se pase por tu cabeza te la trae al pairo, entonces sí. Pero eso, tienes que tener claro que no puedes contar cabezas, no puedes evitar que te vengan pensamientos porque eso no depende de ti en absoluto. Se supone que pretendes entrar en el mundo de las ideas, ¿qué narices esperabas encontrar ahí?…ideas Joder, ideas. Y una detrás de otra. Lo de poner la mente en blanco olvídalo por completo, es imposible de los imposibles; ¡Quien narices nos metería eso en la cabeza!…
—La iglesia esta vez creo que no tiene la culpa.
—No. Lo haría alguien que no quería que entráramos ahí, porque eso nos convierte en seres más poderosos. Con más control sobre nosotros mismos y nuestras vidas. Y la sociedad necesita esclavos que mantengan el sistema. Quita el sexo trascendental y la meditación y ya está. Problema resuelto. Nadie evoluciona. Todos como Neandertales, reaccionando aún con el cerebro primitivo. Bastón en mano y arrastrando las mujeres de los pelos. Pero no voy a seguir por ahí porque me que me pongo negra, como un escorpión pero de los de verdad y voy a terminar clavándole el aguijón a alguien.
—A mí ni se te ocurra. Que yo no soy ningún Neandertal.
—Es que tú no sabes la de veces que habré escuchado lo de que: «No medito porque no puedo dejar la mente en blanco»… Pero vamos ni tú ni nadie. Simplemente no se puede.
—Detecto cierto nivel de veneno en sangre. Creo que mejor te dejo a solas. Mi inconsciente me dice que me vaya.
—Es que no veas el daño que genera esa idea antagónica. 
—La hidra Patri, la hidra. Venga respira que te estás envenenado por momentos. Ommmmmmm.
—Tienes razón. Indiferencia. Completa y absoluta indiferencia. Dejemos la cosa estar. Lo que tenemos que hacer es aprender a movernos por Wonderland como el gato de Cheshire, sin involucrarnos con nada de lo que por allí se pasee. Observando tranquilamente tumbados en esa rama del árbol y mostrando indiferencia respectos a las direcciones que vayan tomando los pensamientos. En Wonderland nada tiene sentido. No hay derecha, ni izquierda, ni arriba ni abajo. Y la mayor parte de las cosas que pasan en las Vegas se quedan en las Vegas. Así que ni caso. Para qué preocuparse. Ya sabes lo mucho que cuesta crear realidades; para que lleguen a pasar ciertas cosas hay que sostener la idea en la cabeza mucho tiempo, a veces años, no todas nuestras preocupaciones mentales llegan a pasar. Pero cuando estás en Wonderland todo parece tan real que tu amígdala se lo cree y te cambia la química, y ya está…, secuestro emocional. Pero todos podemos con la hidra. La gracia que tienen los mitos es esa. Que te hablan de una historia, del proceso y del final. Y gracias a eso sabemos cómo acaba la cosa porque lo que antes te dije es cierto: Todas nuestras historias ya están contadas. Se llaman mitos. No vas a vivir nada que no haya sido ya escrito y ande por ahí en forma de memoria. Somos actores interpretando mitos. Pero creo que esta historia te la cuento mejor otro día ahora solo queda decir que si Hércules pudo nosotros también. Podemos hacerlo porque esa información está en el inconsciente. Es cierto que al principio será complicado, pero bueno, poco a poco y paso a paso. Todos los desplazamientos por largos que sean empiezan por dar un primer paso. Demos ese y olvidemos del resto. Indiferencia también con eso.
—Así lo haré.
—Oye, gracias por echarme un cable con la hidra.
—De nada. Se trataba de eso ¿no?… Una mano que te saca del abismo.
—Cierto. Lo que no pensaba que fueras tú el que me la tendiera a mí.
—Ni me conoces a mí, ni te conoces a ti misma. ¿En qué te basaste para sacar esa conclusión?…
—Joder. Hoy estas iluminado.
—Iluminado no sé pero sí he visto lo suficiente como para insistir en que le dediques bastante tiempo a los deberes de este mes porque aún te envenenan los pensamientos. Aún no vences la hidra.
—Claro que no. Por eso estoy haciendo el viaje contigo. Porque en solitario solo se pueden hacer las 6 primeras áreas, ¿recuerdas?… Ahora voy a por las otras 6.
—Será «vamos» ¿no? En plural.
—Es cierto. Fuera ego, disculpa.
—Bueno pues lo dicho. Confío en que harás bien los deberes antes de que nos juntemos para transitar juntos el área 9. Hay que trascender lo trascendente y envenenado no se puede.
—Oye…, ¿cuándo hemos cambiado los roles?… ¿ahora diriges tú?…
—¿Cuando te envinaste con la hidra y te tuve que rescatar del abismo o al final nos ahogábamos los dos?… Anda que vaya guía. ¡Que no me preocupara, eh!…Preocuparme no, ocuparme sí me he tenido que ocupar.
—¡¡¡Seraaaas!!! ¿Pues sabes qué?… La próxima vez guías tú.
—¿Pues sabes qué?… Tengo una casa 8 muy potente. Podría guiarte de sobra. Además, práctico submarinismo en 3D, en eso seguro que tengo más  experiencia que tú.
—¿En serio?…. ¿Haces submarinismo?
—Claro. No te miento.
—¡Ostras! Si lo haces en 3D es que ya lo hacías en Wonderland. Pues nada, por Sagitario pilotas tú.
—Por mi encantado también conozco bien ese territorio. Soy Sagitario, pero no pienso decirte si de Sol, Luna o Ascendente.
—Eso da igual. Me vale. Nos vemos para el novilunio de Sagitario. Conduces tú.
—Ok.

XOXO.

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Atravesando aguas escopianas
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Área 8 de la etapa de viaje del Héroe. Escorpio.
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La Expansión del Ser
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